CARACAS. La Quema de Judas que cada Domingo de Resurrección registra en Venezuela la incineración de muñecos que representan personajes acusados de traición tuvieron ayer las caras de los presidentes Barack Obama (EEUU) y Nicolás Maduro (Venezuela).
La tradición que puso fin a la Semana Santa en el país caribeño y suramericano fue este año dominada por grupos de activistas afines y opositores a Maduro y a Obama, quienes se encontrarán en la Cumbre de las Américas que se realizará en Panamá el 10 y 11 de abril.