BANI.-Dos personas común de nuestro pueblo y que regurlamente se les llaman personajes pintorescas desgraciadamente han fallecido últimamente dejando un vacío en sus familiares y la población que siempre les vieron en su diario trajinar por las calles de su comunidad.  Nos referimos al señor Armando Martinez (La Zaga), montonetero de toda una vida, residente en el sector El Fundo, quien en todo momento se distinguió por su quehacer de mundanzas y acarreos por barrios, campos y el centro de la ciudad. 

Armando tenia su puesto de trabajo en la calle Capotillo, entre el callejón Padre Billini y la calle Mella, justamente frente a la ferretería de Euclides Germán y la Asociación de Comerciantes de Baní, Inc. que dirige Arismendy Tejeda.  Armando La Zaga fue un personaje peculiar que se identificaba por su destartalada montoneta, la cual no solo era ubicable por su aspecto sino tambien  hasta por su sonido. 

El Siembrahielo.net en un aporte a la historia popular y los recuerdos de Baní destaca al señor Armando Martinez junto a su compañera de trabajo, su pintoresca montoneta.  Igual, aprovechamos para publicar, para recuerdo de su familia y los amigos que les conocimos al popular Tato Martínez, exhibiendo su bicicleta durante un paseo por los alrededores del parque de Baní, quien tambien falleció hace poco, dejando solo el recuerdo de su  popularmedio de transporte: la bicicleta.
 
Bicicleta de Tato y Montoneta de Armando debieran ir a museo de Baní

Esta bicicleta, la cual fue uno de los medios de transporte más común en el siglo pasado, usado en el trabajo y la diversión social, así como esta montoneta, simbolo del transporte de mundanzas ya desaparecido de nuestra sociedad, debieran ser preservados por los organismos culturales de Baní como recuerdos en el Museo de la comunidad. Esos medios de transporte no solo envuelven una historia de trabajo, sino que tambien identifican una épcoa  de la transportación que usamos en el siglo pasado.
 
Tato Martinez, brillante y gentil camarero banilejo, quien también hace poco se marchó de este mundo, montado y pedalenado su famosa bicicleta por la calle Duarte frente al Parque Marcos A. Cabral de nuestro Baní de siempre.

Paz a los restos de estos dos amigos que recientemente se fueron al más allá dejando como legado inolvidable su dedicación al trabajo, labor que hicieron con mucha dignidad y que gracias a ella levantaron sus familias de forma honesta, porque el trabajo no importa cual sea es una honra.