Serán sepultados a las 4:00 de esta tarde en el cementerio Cristo Redentor, los restos de la señora Ana Mercedes Belliard, madre de la periodista y abogada, Paola Belliard, quien murió el lunes de un infarto.
Mercedes Belliard, de 82 años, estaba en su residencia cuando le ocurrió el infarto, según informó su hija Paola. Desde hace varios años estaba aquejada de problemas de salu.
Sus restos están siendo velados en la funeraria Blandino, del sector de Herrera, municipio Santo Domingo Oeste, desde las 8:00 de la mañana de este martes.
LA PERIODISTA BELLIARD, ESCRIBIO UN MENSAJE EN SU CUENTA DE FACEBOOK
En una publicación en el grupo de Facebook que administra Belliard aparece una despedida desgarradora donde la periodista hace saber que ni siquiera pudo darle el último adiós a su progenitora por falta de tiempo, lo cual hace más profunda su tristeza.
El texto completo de Belliard es el siguiente:
Hoy es perdido a mi madre un ser incomparable, sublime lo cual su partida me llena de tristeza, hoy te vas y no puede decirte el último a dios, no puede llegar a tiempo para despedirme de ti, pero pude decirte por teléfono que te amaba, que pasaría a verte y que no te sintiera triste. Hoy soy yo quien llora tu partida, te amare y te recordare por siempre, porque vivira para siempre en mi corazón, te amo madre, no te vas sola lo ángeles te acompañara en tu largo viaje a la eternidad, gracias por ser la mejor madre del mundo, por tu amor y ser mi mejor amiga.
Yo se que Dios te dará un mejor lugar, donde nos habrá sufrimientos, ni dolor y te espera el paraíso porque te lo ganaste en esta tierra.
La vejez en la República Dominicana padece grandes sufrimientos, desprotección y soledad, ya que la mayoría no tuvo la oportunidad de pertenecer a algún sistema de pensión o seguridad social, mientras que dependen de hijos que también padecen grandes injusticias sociales.
Los hijos se dedican a sobrevivir en una sociedad hostil y poco equitativa. Los hijos apenas tienen tiempo y de todos modos las estrecheces son enormes y los padres que dependen de estos hijos conocedores de la situación ni siquiera se atreven a pedir atención o recursos.