Con frecuencia, tras adquirir una prenda de vestir entre la variedad de ofertas, he sentido que debí seleccionar otra, quizá más bonita, más barata, etc. La desagradable sensación induce a culpa, me siento molesta conmigo misma al atribuirme incapacidad para elegir bien.
El psicólogo estadounidense Barry Schwartz asegura que tal malestar es efecto connatural a la abundancia de ofertas propia de la sociedad moderna.
La entendemos aliada de nuestra libertad y progreso; las investigaciones de Schwartz revelan que propicia insatisfacción cuando elegimos, lleva a no hacerlo o a posponer.
Enfatizando que “menos es más”, recomienda: ser más agradecidos, enfocar lo verdaderamente importante y moderar el perfeccionismo. A veces conviene más lo “bueno” que lo “muy bueno”.