Somos más valiosos...

Señor director:

Todos moriremos, pero no es lo mismo saber más o menos cuando será, a creerlo lejano. Al saber que pronto vamos a morir nuestra vida cobra más valor, para nosotros mismos y para los demás que empiezan a vernos con lástima y con un interés morboso, como si pretendieran que les diéramos un adelanto.

Existen tantos casos que nos dejan ver una cruel realidad, somos más valiosos muertos o cerca de la muerte, que vivos. Cuando mueres o se sabe que vas a morir dentro de poco tiempo, cobras un interés que en vida tal vez nunca despertaste.

Los familiares y amigos que no tenían ni siquiera un segundo disponible para ti, de repente desfilan delante de tu cuerpo sin vida en un ataúd, incluso hasta vienen del extranjero a darte el último adiós, cuando ya no puedes ni siquiera regalarles una sonrisa.

El dinero que no conseguiste reunir para resolver un problema o del que no pudiste disponer para tomarte unas merecidas vacaciones, de pronto aparece para usarlo en tu funeral.

¡Qué paradojas y sorpresas tiene la vida!

Es probable que días antes visitaras a un doctor porque te aquejaba algún malestar, pero incluso él, no tiene mucho interés en ti, eres solo una cifra para él, te indica una serie de estudios innecesarios, y cuando hay valores sospechosos y sabe la causa, te sigue indicando más estudios, o hace caso omiso a esos resultados y te dice que solo tienes un virus, que guardes reposo y tomes mucho líquido, luego a las pocas horas te mueres y entonces se interesan más en ti, te hacen una autopsia para saber que tenías, de que moriste y toda una serie de investigaciones y cosas que carecen de importancia ya, porque nada te devolverá la vida.

La muerte tiene dos etapas importantes, la primera cuando estás recién muerto, todos te rinden homenaje y hablan bien de ti, empieza a aflorar todo lo bueno que hiciste y se deja a un lado lo mal hecho, esto dura alrededor de varios meses, luego cumples el año y pocos lo recuerdan.

La segunda es cuando llevas muchos años de muerto, la nostalgia de tu recuerdo aparece y de nuevo cobras importancia, para la historia, si fuiste reconocido a nivel nacional o internacional y especialmente para la familia, que al hablarle de ti a generaciones posteriores, enaltecen tus valores.

Si pasaste desapercibido en vida, al morir, y dependiendo de la forma en que ocurra, cobrarás importancia. Si fuiste una persona reconocida lo serás el doble, y si por casualidad fuiste famoso, la fama será mayor, especialmente tu muerte, será algo sensacional.

El tiempo que damos por sentado y la vida nos roba, la muerte se encarga de enmendarlo, aunque un poco tarde.

De lo que sí podemos estar seguros es de lo siguiente: hagamos lo que hagamos, siempre será más interesante, importante, relevante y valioso después de nuestra muerte.

Idalia Harolina Payano Tolentino