La economìa dominicana terminará en el 2014, que casi concluye, con una tasa de crecimento económico entre 6.5 y 7.3% según las proyeccciones, y será la ocasión número diez de manera interrumpida que eso sucede en el país, bajo la gestión del ingeniero Héctor Valdez Albizu, como Gobernador del Banco Central de la República Dominicana.

A partir del 2004, la marcha de la economía dominicana ha reflejado niveles de crecimiento entre los más altos de América Latina y el Caribe, con algunos sectores duplicando su aporte al Producto Interno Bruto  (PIB), como el turismo y la minería

Cabe resaltar que en el 2003, la economìa tuvo un decrecimiento de 0.3, fruto de la crisis creada por la quiebra de tres bancos, pero luego se recuperó con un crecimiento de 1.3 por ciento en el 2004, y a partir de ese ano no ha parado de crecer.

En el 2006 registró un crecimento de dos digitos, cuando el PIB aumentó 10.7 por ciento.

Los mejores averages de crecimiento, entre el 2004 y el 2013, fueron obtenidos en los años 2005, 2006 y 2007, con 9.3 por ciento, 10.7 por ciento y 8.5 por ciento, respectivamente. En el 2010 se registró un crecimiento de 7.8 por ciento, según las cifras del Banco Central de la República Dominicana.

Proyección

El 2014, que casi concluye, apunta a ser el quinto mejor año en cuanto a crecimiento económico, con una tasa de entre 6.5 y 7.3 por ciento, según proyecciones. 

Desde julio pasado la tasa de crecimiento mensual ha estado en 7 por ciento.

Entre el 2004 y el 2013 el crecimiento promedio anual de la economía dominicana fue de 5.9% , y en los 10 años comprendidos entre el 2005 y el 2014, acogiendo el pronóstico de crecimiento de 7%,  la media quedará en 6.5% .

En todos esos períodos, el crecimiento ha tenido nuevos actores, descubiertos por el nuevo modelo de cuentas nacionales puesto en vigencia por el Banco Central y que tienen como base el año 200, en vez del 1991.

El nuevo modelo refleja, que el sector de la construcción aumentó su participación de 4.7 por ciento en 1991 a 10.4 por ciento del PIB en 2007, mientras la minería incrementó su ponderación dentro del PIB de 1.4 por ciento a 2.0 por ciento en el mismo período.

En el resto de las actividades generadoras de bienes hubo cambios significativos, que reflejan en parte la diversificación de la economía dominicana, que ya no se concentra sólo en los sectores Industria y Agricultura, que aunque mantienen elevados porcentajes de ponderación, ha cedido espacio en PIB final.

Por ejemplo, la Agropecuaria pasó de representar 12.4% del PIB en 1991 a 6.5% en 2007, mientras la Manufactura Local y de Zonas Francas bajaron sus participaciones de 21.8% a 12.3% y de 4.5% a 4.0% del PIB, respectivamente, en los dieciséis años transcurridos entre el antiguo (1991) y el nuevo año de referencia de las cuentas nacionales.

Según los técnicos del Banco Central de la República Dominicana, cuya opinión fue planteada en el informe donde dieron a conocer el cambio del año base para el cálculo de las cuentas nacionales, la baja en la participación de la manufactura local refleja las decisiones del empresariado en materia de inversión y diversificación de su capital en actividades alternativas a la industria.

Su expansión a lo largo de los años comprendidos entre el 1991 y 2007 se quedó relativamente rezagada en relación al crecimiento de otras actividades en la economía, especialmente los servicios.

En el sector servicios, las actividades en general aumentaron su participación a 56.8 por ciento del PIB en el año 2007, para un aumento de 8.8 puntos porcentuales con respecto a 1991.

Y dentro de los servicios, registraron aumentos importantes en su ponderación, en el PIB, el renglón Hoteles, Bares y Restaurantes, que pasó de 4.7 por ciento a 8.0 por ciento, es decir 1.7 veces más que en el 1991. Esa actividad, que es esencialmente el turismo, casi se duplicó en el período comparado, indicando hacia dónde va la economía. l Héctor Linares

El presupuesto ha crecido más que el PIB 

Entre el 2004 y el 2014 el nivel de gasto del Gobierno, medido por el monto del presupuesto general de la nación, aumentó en términos relativos en un 364.7 por ciento, al pasar de RD$104,926 millones a RD$501,584 millones, para una expansión promedio anual de 36.4 por ciento. En ese intermedio, el manejo del presupuesto pasó de equilibrado y superávit, a déficit calculado a partir del 2009. Los últimos tres presupuestos , incluyendo el del 2015, han sido diseñados con límites  y metas de déficit fiscal con relación al PIB. 

Los  elevados desequilibrios entre ingresos y gastos fueron financiados con endeudamiento, lo que ha dado lugar a un aumento de la deuda del Gobierno central y la consolidada.