SANTO DOMINGO, RD.-La paralización de los servicios médicos que se ofrecen a  los afiliados del Régimen Contributivo del Seguro Familiar de Salud, fue dejada sin efecto hasta que el presidente de la Asociación Nacional de Clínicas Privadas (Andeclip), Rafael Mena, se reúna con el ministro de la Presidencia, Gustavo Montalvo.

El anuncio lo hizo el  propio presidente de Andeclip, quien detalló que el paro que iniciaría a partir de este miércoles en todas las clínicas afiliadas a la entidad se detuvo al afirmar que “hay que  esperar, y  dependiendo de lo que el ministro Montalvo nos ofrezca, entonces se decidirá si se continúa con el mismo”.

El propósito de Andeclip con paralizar los servicios a los  afiliados del  Régimen Contributivo, es para que el Consejo Nacional de la Seguridad Social (CNSS) les aumente la cápita por afiliado.

Mena sostuvo que los dueños de clínicas están abiertos al diálogo  antes de tomar cualquier decisión, pero recalcó que según la Ley del Consejo Nacional de Seguridad Social, el pago per cápita de los afiliados debe revisarse cada 6 meses, y no obstante, lleva dos años sin ser revisado,  lo que ha provocado que los altos costos operacionales sean insostenibles por lo que exige que se cumpla la ley.

Mena asegura que “desde hace tiempo las clínicas están absorbiendo los costos” y que se trata de servicios privados que cuesta mantenerlos”.

De su lado, la directora de la DIDA, Nélsida Marmolejos, llamó a la Asociación de Administradoras de Riesgos de Salud (ADARS) a que cumpla con los contratos de los afiliados del Seguro Familiar de Salud del Sistema Dominicano de Seguridad Social, so pena de ser enjuiciada por falta de cobertura a los afiliados con quienes tiene la obligación de garantizar los servicios mediante contrato. 

Marmolejos precisó que las relaciones primarias de la Asociación de Dueños de Clínicas Privadas (ANDECLIP) es con la ADARS y no con el Consejo Nacional de la Seguridad Social por lo que consideró que es “insólito que se esté pretendiendo alterar la paz pública con declaraciones tremendistas que amenazan dejar sin cobertura a cerca de tres millones de afiliados a sabiendas de que no tienen derecho a ello”.