A más de tres meses de haber sido acusado de violación contra al menos 14 menores de edad en la localidad de Juncalito, del municipio de Jánico, en Santiago, al sacerdote polaco Wojciech Gil Alberto, “se lo tragó la tierraâ€, y nada se sabe de las gestiones del Ministerio Público para lograr su retorno al paÃs, a fin de que responda por las graves acusaciones que pesan en su contra, existiendo el temor de que este caso quede en la impunidad.
Se recuerda, que el Ministerio Público dijo que debido a que entre Polonia y la República Dominicana no existe un tratado de extradición, apelarán a otros mecanismos para lograr que no "haya impunidad" en este caso, y en ese sentido dijo que se encontraba “agilizando†el proceso, a fin de solicitar la declaración de estado de rebeldÃa del sacerdote polaco, y según el artÃculo 100 del Código Penal, una vez decretada, el juez puede ordenar la captura del rebelde.
El procurador general de la República, Francisco DomÃnguez Brito, informó en esa ocasión que las autoridades estaban esperando la certificación por parte de la Dirección General de Migración, de la salida y no retorno del sacerdote al paÃs, y quien al parecer viajó con otra documentación a Polonia, ya que no aparece registrado su nombre en el vuelo donde abandonó el paÃs.
Sin embargo, no se conoce que este pedido haya sido cumplido, ni tampoco se sabe nada de gestiones anunciadas por el Procurador General de la República, de recurrir a mecanismos como la colaboración a través de la INTERPOL y otra forma de cooperación de paÃses europeos en el caso de abuso contra menores y pedofilia, entre otros casos criminales.
Cabe resaltar que de los menores involucrados en el caso, solamente tres vÃctimas fueron identificadas, debido a que familiares y las mismas vÃctimas, por alguna razón, no han querido presentarse ante las autoridades.
Ante esta situación, las autoridades de la fiscalÃa de Santiago, acudieron el pasado 20 de junio, a realizar una labor de concienciación y orientación para que tanto familiares como la comunidad puedan empoderarse del tema, con el propósito de que puedan sentir confianza para acercarse a las autoridades y puedan ofrecer informaciones.
El sacerdote fue suspendido de sus funciones de acuerdo a un comunicado del Arzobispado de Santiago, y se le ordenó que regrese al paÃs para que responda por los cargos que se le imputan.
En ese sentido, el procurador general, Francisco DomÃnguez Brito, dijo que se está coordinando el proceso de investigación, y que "a nivel internacional haremos los arreglos convenientes de cara a los acuerdos internacionales que puedan existir, que si bien es cierto que no hay acuerdo de extradición, si hay otros acuerdos y mecanismos que pudiéramos utilizar para lograr que no haya impunidad en ese caso".
Aunque informó que aún no se tiene información del paradero del religioso, dijo en la ocasión que podrÃan recurrir a mecanismos como la colaboración a través de la INTERPOL y otra forma de cooperación de paÃses europeos en el caso de abuso contra menores y pedofilia, entre otros casos criminales.
Testimonios
Ramón Bonelly, padre de un menor de 11 años, narró que su hijo le contó que el sacerdote le manoseaba sus partes Ãntimas y que lo acostaba en su cama. En tanto que Nelly Abreu, madre de un adolescente de 15 años, dijo que su hijo le contó que el cura lo obligó a ponerse unas tangas y que a punta de pistola lo obligó a modelar para él. Dijo que su hijo está muy contrariado y hasta amenaza con quitarse la vida.
Según afirmaron en la comunidad, el padre Alberto Gil trabajaba con 180 niños a los que formaba en tareas de rescate. De acuerdo a las versiones, quien descubrió lo que se hacÃa con los niños fue el grupo Unión de Rescate, cuyos miembros advirtieron que no aceptarán que a la comunidad llegue ningún otro sacerdotes hasta que extraditen a Alberto Gil.