El director Legal del Partido Revolucionario Dominicano, Salim Ibarra, declaró este Viernes que en la reforma que estudia el Congreso Nacional, relacionada con el sistema político nacional, lo fundamental son las garantías electorales contenidas tanto en el proyecto de la Junta Central Electoral como el presentado por el partido blanco.
“Si bien para nosotros también es fundamental la transparencia y la democracia interna en los partidos, lo fundamental que está en juego ahora es si el sistema electoral se hace garantista, como es la Constitución vigente, o si continúa repitiendo los vicios del pasado”, precisó.
Ibarra planteó que sería absurdo que en las elecciones de 2016 el sistema electoral conserve un marco legal con las inequidades que han generado grandes crisis políticas en el país, en pasados procesos electorales.
“Nosotros entendemos que la clase política y toda la sociedad debemos ponernos de acuerdo en dar un gran salto de calidad con la reforma política y electoral que salga del Congreso, eso es lo que nos conviene a todos”, expresó.
Dijo que el sistema electoral no puede seguir prohijando que las campañas de los candidatos oficialistas, sean del partido que sean, se financien con los recursos del Estado y que luego los contribuyentes tengan que cargar con ese financiamiento, a través del pago de impuestos.
En otro aspecto dijo que cualquier estudiante de Derecho puede advertir las barbaridades jurídicas en que se basan los reclamos del ex candidato a la presidencia del PRD, Guido Gómez Mazara, en sus alegatos en contra de la amplia victoria de Miguel Vargas en la Convención Nacional que lo ratificó como presidente del partido para el cuatrienio 2014-2018.
Dijo que Gómez Mazara no ha presentado prueba alguna de sus infundados alegatos, “mientras nosotros hemos documentado que él no cumplió con los requerimientos procedimentales ni con los plazos previstos, para reclamar en buena ley”.
Señaló que percepción generalizada es que el PRD hizo su convención, con un Miguel Vargas que fue elegido por más del 87 por ciento contra apenas un 7% de Gómez Mazara, una diferencia abismal, y que los alegatos que se hacen no tienen fundamento alguno y que sólo le son útiles como fuente de exhibicionismo mediático.
Expuso que Gómez Mazara está en su derecho para hacer reclamos relacionados con su derrota en la convención, pero no tiene derecho a proferir epítetos insultantes contra la dirigencia y el candidato presidencial del PRD, pues son violatorios de los Estatutos Generales y afectan los intereses de una colectividad política que busca reposicionarse para ganar las próximas elecciones.