Justamente este sábado 16 de agosto 2014, el presidente Danilo Medina cumple 24 meses de gestión gubernamental, con su peculiar característica de “hacer lo que nunca se ha hecho”

Hay que reconocer que Medina ha cambiado el estilo de gobernar en el país, pero hay que determinar si esa forma ha sido para bien o para hundir más el país en la miseria.

En el campo de la educación, por ejemplo, muy pocos discuten que el mandatario está haciendo las inversiones adecuadas para colocar a la República Dominicana en consonancia con el avance de otras naciones en la materia, consciente de que los logros se verán en el futuro.

En materia de agropecuaria también se reconoce que el gobierno de Medina está ofreciendo la asistencia debida, para que este sector se desarrolle y el país esté en condiciones de suplir las necesidades alimenticias en el ámbito nacional, y en el caso de algunos productores poder comercializarlo en el exterior.

LA PARTE NEGATIVA

El gobierno encabezado por el presidente Danilo Medina se encuentra atado para hacer cambios de funcionarios que están en sus puestos desde los mandatos de su antecesor, el expresidente Leonel Fernández, muchos de ellos sindicados en actos de corrupción.

De nada han valido las protestas de los distintos grupos y organizaciones populares, por lo que ante esta situación este sábado Día de la Restauración, hay muy pocas esperanzas de cambios en el tren gubernamental, ya que Danilo Medina haciendo lo que nunca se ha hecho sigue atado a los favores políticos con el expresidente Leonel Fernández, quien para ayudarlo a llegar al Poder “hipotecó el país”.

Tenemos un Gobierno que con su peculiar estilo no ha sido capaz de enfrentar el rampante desempleo, razón por la que muchos jóvenes al terminar su carrera universitaria tienen que dedicarse a otras labores ante la falta de oportunidades.

Tenemos un Gobierno que no muestra un ápice de preocupación por el ritmo del endeudamiento externo del país 

La República Dominicana avanza hacia una deuda externa que supera los 14 mil millones de dólares norteamericanos, cantidad que representa algo más del 23% del Producto Interno Bruto (PIB), es decir, casi una cuarta parte del valor de los bienes y servicios producidos durante un año a precios constantes. 

Exceptuando la educación y agricultura, el presidente Danilo Medina ha introducido cambios en la forma de gobernar el país, pero los problemas básicos de la República Dominicana siguen siendo los mismos.

Un nuevo sistema del 911 que no funciona, ya que los empleados duran hasta tres meses para cobrar, y cuando personas requieren de este servicio en casi todos los casos duran más tiempo del debido para socorrer.

Situaciones como el alto endeudamiento del país y un elevado déficit fiscal, en la inseguridad ciudadana y la crisis eléctrica, hablan con claridad meridiana de la deficiencia del gobierno de Danilo Medina, y con todo esto hay sectores dentro del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), promoviendo una repostulación del mandatario. 

Pero tienen razón, es para seguir “guisando”, y que una mayoría de la población dominicana siga padeciendo de las mismas necesidades.