APUNTE.COM.DO.- REDACCIÓN INTERNACIONAL. Dormir apenas cuatro horas por noche puede tener consecuencias mucho más graves de lo que muchas personas imaginan. Investigaciones científicas advierten que la privación del sueño afecta la concentración, la memoria y la capacidad de reacción, hasta producir alteraciones comparables, en determinadas pruebas, con los efectos del consumo de alcohol.

Estudios sobre el rendimiento humano han demostrado que permanecer despierto durante 17 a 19 horas puede provocar deterioros similares a los observados con una concentración de alcohol en sangre de 0.05 %. Sin embargo, esto no significa que dormir cuatro horas una sola noche equivalga automáticamente a estar bajo los efectos del alcohol.

El problema se agrava cuando dormir poco se convierte en una costumbre. La acumulación de noches con descanso insuficiente afecta progresivamente el funcionamiento del cerebro, disminuye la atención y aumenta las probabilidades de cometer errores.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) advierten que dormir menos de siete horas habitualmente se relaciona con un mayor riesgo de hipertensión arterial, diabetes tipo 2, obesidad, enfermedades cardiovasculares y depresión.

El corazón también sufre

Durante el descanso nocturno, el organismo desarrolla procesos esenciales de recuperación. La presión arterial normalmente disminuye mientras dormimos, permitiendo que el sistema cardiovascular tenga un período de menor exigencia.

Cuando el sueño resulta insuficiente, ese equilibrio puede alterarse y contribuir al desarrollo o agravamiento de problemas de salud.

¿Cuántas horas debemos dormir?

Los especialistas recomiendan que la mayoría de los adultos duerman entre siete y nueve horas, mientras que para las personas mayores de 65 años la orientación general es de siete a ocho horas diarias.

Mantener horarios regulares, reducir el consumo de cafeína por la tarde, evitar el uso de dispositivos electrónicos antes de acostarse y procurar un ambiente tranquilo son medidas que pueden favorecer el descanso.

Dormir no constituye una pérdida de tiempo ni un lujo reservado para quienes tienen pocas obligaciones. Es una necesidad biológica fundamental.

La ciencia deja una advertencia que merece atención: sacrificar horas de sueño para ganar tiempo durante el día puede terminar cobrándole al organismo una factura mucho más elevada.

Fuentes: CDC (https://www.cdc.gov/sleep/about/index.html/) y Occupational and Environmental Medicine (https://doi.org/10.1136/oem.57.10.649).