Por Ramiro Estrella

Las Águilas Cibaeñas han salido de situaciones que parecían imposibles. La remontada del Round Robin de 2012 y la final de 2021 recuerdan por qué sus seguidores no deben perder la esperanza.

APUNTE.COM.DO.- Santiago. Las Águilas Cibaeñas son un equipo de historia, tradición y corazón. En el béisbol se pierde y se gana, pero la grandeza también se mide por la capacidad de levantarse cuando todos creen que la suerte está echada.

Por eso, a los aguiluchos que sufren cada derrota hay que recordarles que su equipo ha protagonizado recuperaciones memorables, tanto para alcanzar una clasificación como para conquistar un campeonato.

2012: seis victorias para salir del abismo

En enero de 2012, durante el Todos contra Todos, las Águilas tenían marca de cuatro victorias y nueve derrotas. Ocupaban el sótano y parecían condenadas a la eliminación. Pero ganaron los cinco encuentros que les quedaban del calendario y forzaron un partido extra.

El 19 de enero, en el Estadio Cibao, derrotaron 5-4 a los Tigres del Licey en ese desempate y avanzaron a la serie final frente a los Leones del Escogido. ¡Seis victorias consecutivas cuando ya muchos las daban por muertas! Aquella hazaña es una de las grandes pruebas del carácter aguilucho.

2008: una victoria decisiva en la serie regular

También en el cierre de la temporada regular de 2008 las Águilas respondieron bajo presión: vencieron 9-5 a los Gigantes del Cibao, evitaron un juego extra y aseguraron su clasificación al Round Robin. Rafael Furcal, Johnny Peralta, Edwin Encarnación y el relevo de José Lima fueron protagonistas de aquel triunfo.

Una remontada reciente en plena serie regular

El 25 de octubre de 2026, las Águilas también dieron una muestra de reacción durante la serie regular: remontaron ante los Tigres del Licey y terminaron ganando 9-5 en el Estadio Quisqueya. Bajo la dirección de Luis “Pipe” Urueta, aprovecharon los errores del rival, ejecutaron el juego pequeño y contaron con un batazo importante de Jorge Bonifacio. Fue una victoria dentro de un comienzo difícil, no una recuperación definitiva en la tabla, pero sí una demostración de que el equipo puede responder en medio de la adversidad.

2021: de estar contra la pared a levantar la corona

En la final de la temporada 2020-2021, los Gigantes del Cibao llegaron a dominar tres juegos por uno. Las Águilas no podían perder otro partido. En lugar de rendirse, ganaron tres encuentros seguidos y conquistaron su corona número 22. En el séptimo desafío se impusieron 7-4, con cuadrangulares de Juan Lagares, Johan Camargo y Luis Juárez.

También habían comenzado aquella campaña con tropiezos, prueba de que un mal arranque no dicta necesariamente el desenlace.

La historia invita a creer

La trayectoria amarilla incluye otras páginas de perseverancia. Tras una espera de diez años sin títulos, las Águilas volvieron a coronarse en la temporada 2017-2018, superando al Licey en una final de siete partidos.

Esto no garantiza ganar el próximo encuentro ni el campeonato actual. Sí demuestra que las Águilas saben reaccionar y que el respaldo de su gente tiene sentido incluso cuando el marcador es adverso.

Los fanáticos verdaderos no aparecen solamente cuando hay victorias. Están presentes en las malas rachas, animan a sus jugadores y recuerdan que cada partido ofrece una nueva oportunidad.

¡Que nadie dé por muertas a las Águilas antes de tiempo! Como el ave Fénix, el conjunto cibaeño ha sabido resurgir cuando parecía vencido. ¡Arriba las Águilas Cibaeñas! ¡Que no se apague el orgullo amarillo!