APUNTE.COM.DO.- La Feria Internacional de Notre Dame School se ha consolidado durante 29 años como una herramienta pedagógica que permite a los estudiantes conocer otras culturas, desarrollar habilidades socioemocionales y ampliar su visión del mundo, mediante la investigación, el trabajo en equipo y el intercambio cultural.
La actividad reunió representaciones de 36 países y permitió a los alumnos explorar distintas culturas mientras desarrollaban habilidades de investigación, colaboración y convivencia.
Su directora, la doctoranda María Lorraine de Ruiz-Alma, señaló que aprender sobre el mundo va mucho más allá de memorizar capitales, identificar países en un mapa o conocer acontecimientos históricos.
"Cuando los estudiantes investigan, trabajan en equipo y comparten sus descubrimientos, el conocimiento adquiere dimensión práctica que fortalece su formación académica y humana", afirmó.
Bajo esa premisa, Notre Dame School celebra una iniciativa que durante 29 años ha convertido la diversidad cultural en una valiosa herramienta pedagógica, acercando a los alumnos a la historia, geografía, sociología, gastronomía, clima y tradiciones de diferentes naciones.
Ruiz-Alma indicó que en esta edición estuvieron representados 36 países de seis continentes, ofreciendo a la comunidad educativa un recorrido por distintas expresiones culturales y promoviendo el respeto, la curiosidad y la comprensión de otras realidades.
Más allá de las exhibiciones y presentaciones, la Feria Internacional constituye una oportunidad para desarrollar competencias que trascienden los contenidos curriculares.
La investigación, la creatividad, la comunicación y el trabajo colaborativo forman parte de un proceso en el que los estudiantes asumen un papel activo en la construcción de sus conocimientos.
La directora de Notre Dame School destacó que esta iniciativa se ha consolidado como una poderosa herramienta educativa que contribuye a formar ciudadanos conscientes de su responsabilidad en un mundo cada vez más interconectado.
"Durante 29 años nuestra Feria Internacional ha sido una herramienta pedagógica sumamente poderosa", expresó la educadora, al resaltar que permite descubrir y apreciar la diversidad de tradiciones y culturas.
Explicó que estas experiencias contribuyen a sentar las bases para que los niños se conviertan en ciudadanos globales, capaces de reconocerse como integrantes de una comunidad interconectada y comprometidos con el desarrollo sostenible de la humanidad.
Otro de los aportes de esta metodología es el fortalecimiento de las habilidades socioemocionales. Resaltó que la preparación de los proyectos exige organización, distribución de responsabilidades, diálogo y cooperación, competencias esenciales tanto para el desempeño académico como para la vida cotidiana de los estudiantes.
La participación de las familias representa otro componente fundamental de la feria. Afirma que resulta especialmente enriquecedora la integración de padres y madres de origen extranjero, quienes tienen la oportunidad de compartir sus raíces, costumbres y experiencias directamente con los estudiantes.
Este intercambio convierte a la comunidad escolar en un espacio de aprendizaje compartido, donde las diferencias culturales se reconocen como fuente de conocimiento y enriquecimiento colectivo.
La actividad contó, además, con un jurado integrado por representantes diplomáticos, consulares, culturales y educativos, entre ellos el embajador de Honduras, Ernesto Pumpo Aguilar; los cónsules honorarios Miguel Calzada León, de Mongolia; Vladimir Licairac, de Indonesia; y Muriel Alfonseca, de Sri Lanka.
También participaron Hadriana Camut, de la Embajada de Francia; V. R. Ashok, de la Embajada de la India; Alba María Soto, del Consulado de Honduras; Ana Paula Gómez, del Centro Cultural de Brasil; así como María Nelly Ramírez y Jennifer M. Ledesma, representantes del Ministerio de Educación.
Con casi tres décadas de trayectoria, la feria pone de relieve el valor de las actividades educativas que permiten conectar teoría con experiencia, involucrando a las familias y permitiendo que los estudiantes comprendan que aprender sobre otras culturas es una manera de entender mejor el mundo que comparten.