Los casos de Neftalí Féliz y Richard Rodríguez contrastan con las largas trayectorias de Arturo Peña, Fernando Hernández, Jairo Asencio y Fernando Rodney. No todos los relevistas pierden su efectividad antes del retiro.

Por José García

APUNTE.COM.DO.- Santo Domingo. Los relevistas y cerradores de la pelota dominicana pueden alcanzar un dominio extraordinario y luego enfrentar destinos muy distintos: algunos sufren lesiones o pierden consistencia; otros prolongan su rendimiento durante muchos años. Una mala racha, sin embargo, no equivale por sí sola a un declive definitivo.

Neftalí Féliz: una carrera de contrastes

Neftalí Féliz

El antiguo cerrador de Texas y Novato del Año de la Liga Americana en 2010 ha atravesado dificultades físicas. En LIDOM pasó por Toros del Este, Leones del Escogido, Águilas Cibaeñas y Estrellas Orientales. Durante la pretemporada de 2026 se declaró recuperado de una cirugía de codo, pero las Estrellas lo dejaron libre sin explicar públicamente la causa. No se debe atribuir esa decisión a una nueva lesión o mal desempeño sin evidencia.

Richard Rodríguez: un inicio difícil no define una carrera

Richard Rodríguez con las Águilas Cibaeñas

Después de destacar con las Águilas, Rodríguez pasó a los Gigantes del Cibao. Su efectividad de 10.80 en las primeras cuatro presentaciones de 2026-2027 representa un arranque complicado, pero la muestra es demasiado pequeña para concluir que perdió sus facultades.

Fernando Hernández, «El Cuchillo»

Fernando Hernández, El Cuchillo

Fernando Hernández fue uno de los grandes lanzadores de las Águilas Cibaeñas. Durante 13 temporadas acumuló 40 victorias y 445 ponches, y fue exaltado al Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano en 2024. Su trayectoria incluyó distintas funciones en el montículo; no debe clasificarse exclusivamente como cerrador. Ver retrato y trayectoria de Fernando Hernández.

Jonathan Hernández, «El Cuchillito»

Jonathan Hernández, El Cuchillito

Hijo de Fernando Hernández, Jonathan continuó la tradición familiar como relevista de las Águilas. Su caso también permite mostrar cómo distintas generaciones afrontan las exigencias del bullpen.

Ramón Arturo Peña, «El Rey Arturo»

Ramón Arturo Peña, El Rey Arturo

El hermano de Tony Peña fue uno de los cerradores más notables de LIDOM. El Pabellón de la Fama registra 86 salvamentos y una efectividad vitalicia de 2.61 en serie regular, mientras boletines de las Águilas le atribuyen 88 rescates. La diferencia entre fuentes requiere aclaración estadística. Ver retrato y trayectoria de Arturo Peña.

Jairo Asencio: el valor de la longevidad

Jairo Asencio con los Tigres del Licey

El histórico cerrador del Licey prolongó su carrera y acumuló numerosos rescates, aunque también atravesó temporadas difíciles. Su ejemplo muestra que incluso los especialistas de larga duración enfrentan ajustes y decisiones deportivas.

Fernando Rodney: experiencia y adaptación

Fernando Rodney con la selección dominicana

Rodney fue un ejemplo de longevidad como relevista. Su cambio de velocidad, experiencia y capacidad de adaptación le permitieron competir a una edad en la que muchos lanzadores ya se habían retirado.

¿Por qué algunos relevistas decaen y otros perduran?

Las lesiones de codo y hombro, la disminución de velocidad, la pérdida de movimiento en los lanzamientos, los problemas de control y los ajustes de los bateadores pueden reducir la efectividad. Otros pitchers compensan cambios físicos con repertorios distintos, mejor ubicación y experiencia.

También debe recordarse que los relevistas lanzan pocas entradas: una mala salida puede alterar mucho su efectividad. El análisis serio requiere observar varias temporadas, no solo cuatro apariciones.

El balance histórico es claro: algunos brazos pierden efectividad antes de lo esperado; otros sostienen carreras extensas y se retiran por razones diversas. La edad por sí sola no determina la calidad ni demuestra que un lanzador dejó de ser competitivo.