APUNTE.COM.DO.- El Museo de Historia Estadounidense, situado en la Alameda de Washington, figura entre los más concurridos de la red Smithsonian: en 2025 registró 1,8 millones de visitantes, una cifra solo superada por el Museo del Aire y el Espacio, que alcanzó 1,9 millones.
Quienes acudan próximamente al recinto se encontrarán con avisos similares a las alertas sanitarias que se imprimen en las cajetillas de cigarrillos, concebidos para que el público no dé por ciertas las explicaciones que los expertos han incorporado a las exhibiciones sobre la historia del país.
La instrucción parte del presidente Donald Trump, quien emitió el decreto 14.416 el 24 de julio, titulado “Devolver la Confianza en la Institución Smithsonian”, con el objetivo de imponer su perspectiva sobre el contenido de los museos.
El decreto se sustenta en un informe del Consejo de Política Interna de la Casa Blanca que concluyó que el Smithsonian —descrito como la mayor red de museos del mundo, una entidad público-privada independiente del Ejecutivo— supuestamente “no presenta la historia estadounidense como una herencia nacional para ser enseñada y celebrada, si no ve la historia como una herramienta para avanzar las ideas de la justicia social y la transformación radical de nuestra sociedad”. El documento añade que “no se puede confiar en el liderazgo de la Institución Smithsonian y del Museo de Historia Estadounidense, para contar la historia del país con honestidad y gratitud”.
Trump carece de facultades para alterar el funcionamiento del sistema Smithsonian o el contenido de las muestras del Museo de Historia Estadounidense. Por esa razón, el decreto encarga al secretario del Interior —a cargo de los recursos naturales y el patrimonio cultural del país— colocar avisos en el exterior del museo, en plena alameda de Washington, para “advertir” a los visitantes sobre la “información imprecisa” que encontrarán y que, a juicio de la Casa Blanca, no supera su prueba de pureza ideológica.
Los 12 letreros, que todavía no han sido instalados, tendrán un costo mínimo de US$ 84.000, de acuerdo con una carta que el secretario del Interior, Doug Burgum, remitió al Senado.
El 19 de agosto de 2025 Trump publicó un mensaje en su red Truth Social en el que detalló lo que le incomoda: “Los museos de todo Washington y por todo el país, son, esencialmente, el último segmento que queda de ‘WOKE’. El Smithsonian está FUERA DE CONTROL, donde todo lo que se discute es lo horrible que es nuestro país, lo mala que fue la esclavitud y la falta de logros de los grupos oprimidos —nada sobre el éxito, nada sobre la luminosidad, nada sobre el futuro”.
En ese mismo texto, el mandatario se queja de que los museos expongan el legado negativo de la esclavitud en Estados Unidos y cierra con la frase: “Este país no puede ser WOKE, porque LO WOKE ES UN FRACASO”.



