APUNTE.COM.DO.- Miles de ciudadanos iraníes se manifestaron este miércoles en Teherán para recordar el 47 aniversario de la ocupación de la Embajada de Estados Unidos, una fecha en la que volvieron a escucharse proclamas hostiles hacia Washington y hacia Israel, en medio de la creciente tensión regional por el conflicto bélico.
Los concentrados se reunieron ante el inmueble que albergó la legación estadounidense, el mismo que un grupo de estudiantes iraníes tomó el 4 de noviembre de 1979. En el transcurso de la movilización hubo quema de banderas de Estados Unidos y de Israel, además de carteles con imágenes caricaturizadas del presidente norteamericano, Donald Trump, y del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.
La cita coincidió con la convocatoria oficial iraní al llamado Día Nacional de la Lucha contra la Arrogancia Global, una efeméride que también evoca otros episodios ligados a la Revolución Islámica y a las manifestaciones estudiantiles contra la monarquía.
El 4 de noviembre de 1979, estudiantes iraníes irrumpieron en la embajada y retuvieron a 52 ciudadanos estadounidenses, quienes permanecieron cautivos durante 444 días, hasta enero de 1981. Ese episodio ahondó la fractura entre Teherán y Washington, que desde entonces no mantienen relaciones diplomáticas.
La conmemoración de este año tuvo lugar en un escenario de fuerte tensión, después de la guerra que Estados Unidos e Israel iniciaron contra Irán el 28 de febrero, la cual causó la muerte del entonces líder supremo iraní, Alí Jamenei, y sacudió los mercados energéticos y el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.
En el marco de la marcha, autoridades iraníes aprovecharon para cuestionar la política estadounidense y reivindicar lo que presentaron como una resistencia nacional frente a Washington y sus aliados.
La movilización también incorporó alusiones a las elecciones de medio mandato estadounidenses. Voceros oficiales iraníes leyeron los resultados como un rechazo del electorado a la gestión del presidente Trump, si bien el líder supremo, Mojtaba Jamenei, descartó que un cambio de partido en el poder en Washington vaya a modificar la postura de Estados Unidos hacia Irán.
Los actos se desarrollaron mientras siguen las gestiones diplomáticas para impedir que se reanuden los combates a gran escala y persiste la incertidumbre sobre el rumbo de la confrontación entre ambas naciones.