APUNTE.COM.DO.- La Federación de Béisbol de Puerto Rico dio a conocer este lunes la nómina de 20 jugadores que representará a la isla en la Copa Mundial de Béisbol Sub-23 de Nicaragua 2026, un torneo en el que el conjunto boricua aspira a repetir o superar su actuación histórica de la edición anterior.
El roster combina lanzadores con recorrido internacional y talentos jóvenes que buscarán dar continuidad al desarrollo de una generación que ya compitió al más alto nivel.
El equipo será dirigido por Juan Igor González, exjugador de Grandes Ligas y dos veces Jugador Más Valioso de la Liga Americana, quien asumió esta categoría y llevó a Puerto Rico al subcampeonato mundial de 2024, el mejor resultado de su historia en la competición.
Entre los nombres más destacados figuran el jugador de cuadro Randal Díaz, vinculado a la organización de los Nacionales de Washington, y el lanzador Jorhan Laboy, con experiencia en compromisos internacionales previos. A ellos se suman Omar Meléndez, Byron Madero, Ibrahim González, Lucas Vega y Ramón Rodríguez, integrantes de un cuerpo de lanzadores llamado a sostener las aspiraciones del conjunto.
En la ofensiva sobresalen Harold Laracuente, Yammier Carrero, Javier Crespo, Juan Cruz y Jamal George, en una alineación que buscará mezclar velocidad, contacto y capacidad de producir carreras en los momentos de mayor exigencia.
González tendrá como entrenador de lanzadores a Rafy Montalvo, mientras que Rickchie Borrero ocupará las funciones de coach de banca, Wilfredo «Cano» Vélez estará al frente del bullpen, Dennis Pérez será el responsable de la primera base y Roberto «Bebo» Peña se encargará de la tercera.
El historial reciente alimenta las expectativas: Puerto Rico finalizó octavo en 2018 y noveno en 2022, antes de su gran irrupción en China 2024, cuando llegó a la final y cayó 0-5 ante Japón para quedarse con la medalla de plata, la primera de ese metal para la isla en la categoría.
Ese resultado transformó la dimensión competitiva del combinado boricua y convirtió a esta nueva generación en una selección con credenciales para pelear por los puestos de privilegio, aunque el camino en Nicaragua obligará a ratificarlo sobre el terreno.
Puerto Rico quedó encuadrado en el grupo A junto a Nicaragua, Panamá, Australia, República Checa y China Taipéi, una llave que anticipa enfrentamientos de alto nivel y en la que cada victoria puede resultar decisiva para avanzar a la siguiente fase.
Con el recuerdo de aquella plata aún presente y la dirección de un técnico acostumbrado a los grandes escenarios, los puertorriqueños llegarán a Nicaragua con una misión que va más allá de clasificar: demostrar que su irrupción en la élite juvenil del béisbol mundial no fue un hecho aislado, sino el inicio de una historia con nuevos capítulos por escribir.