APUNTE.COM.DO.- Un telescopio de la NASA que lleva años en el espacio está a punto de reingresar a la atmósfera terrestre, después de que fracasara un intento de rescatarlo. La Fuerza Espacial de Estados Unidos informó que el Observatorio Swift se precipitará hacia la Tierra el viernes o en fechas cercanas a ese día.
Brad Cenko, científico jefe de la misión en la NASA, explicó que la mayor parte del observatorio se desintegrará en la atmósfera, aunque algunas piezas fabricadas con tungsteno —un material más denso que el plomo— y ciertos componentes del espejo podrían resistir el reingreso.
Los restos que logren sobrevivir probablemente caerán en el océano. No obstante, franjas de África, Australia, India, el Sudeste Asiático, Centroamérica y Sudamérica quedan dentro de la zona de reingreso. La Fuerza Espacial monitorea la trayectoria descendente del telescopio.
El equipo de Swift vive este final con tristeza, aunque también con gratitud por las observaciones que el aparato realizó durante sus 22 años en órbita. El telescopio despegó el 20 de noviembre de 2004 con la misión de buscar algunos de los fenómenos más violentos del universo: estallidos de rayos gamma y supernovas.
"Sabíamos que este día llegaría desde antes de que se lanzara Swift. Al menos en la órbita baja terrestre, lo que sube tiene que bajar. Y ese final es catastrófico", declaró John Nousek, astrónomo de la Universidad Estatal de Pensilvania que dirigió el equipo de control.
La intensa actividad solar de los últimos años aceleró el descenso de Swift más de lo habitual. La NASA contrató a la empresa Katalyst Space hace un año para llevar a cabo un rescate de urgencia. Sin embargo, el robot de tres brazos de la compañía, denominado Link, presentó problemas después de su lanzamiento en julio y no consiguió acercarse a menos de 12 o 15 kilómetros (7 a 9 millas) del telescopio. Link terminó regresando a la Tierra en septiembre.
Tras cancelarse el intento de rescate, Swift retomó sus observaciones y detectó nuevos estallidos de rayos gamma y otros eventos energéticos. Pero hacia finales de octubre el telescopio se encontraba demasiado bajo para seguir operando y sus sistemas fueron apagados.
Su balance final incluye más de 2.000 estallidos de rayos gamma y 1.400 estrellas en explosión, además de numerosos cometas, asteroides y agujeros negros. La principal virtud del telescopio era su capacidad de girar rápidamente —de ahí su nombre— para apuntar hacia fenómenos celestes repentinos.
La NASA consideraba a Swift un primer respondiente para los telescopios espaciales Hubble y Webb, y para otros instrumentos que seguían sus alertas y realizaban investigaciones más profundas. Los científicos aún evalúan cómo cubrir el vacío que deja.
"Nuestra ferviente esperanza es que las lecciones aprendidas gracias a los éxitos de Swift puedan aplicarse a nuevas generaciones de misiones espaciales para acelerar nuestros descubrimientos sobre el universo", escribió Nousek en un correo electrónico.