APUNTE.COM.DO.- El alza en el costo del marbete vehicular ha provocado inquietud entre dirigentes y trabajadores del transporte público en República Dominicana, quienes sostienen que el Gobierno debería explorar vías para reforzar sus ingresos sin imponer una carga económica desmedida a la ciudadanía.
Mientras los representantes del sector defienden la importancia de mejorar la recaudación fiscal y de fijar reglas equitativas para todos los vehículos, los choferes del transporte público alertan que cualquier aumento debe ser razonable y considerar la difícil situación económica que viven los ciudadanos.
Mario Díaz, secretario general de la Federación Nacional de Trabajadores del Transporte Social Cristianos (FENATTRANSC), consideró que un incremento moderado del impuesto vehicular podría ayudar a generar recursos adicionales para el Estado, sobre todo ante las dificultades para impulsar una reforma fiscal integral.
No obstante, planteó que la medida no debería circunscribirse a los automóviles y otros vehículos de cuatro ruedas o más, sino que tendría que abarcar también a las motocicletas.
Díaz cuestionó lo que describe como una desigualdad en el cumplimiento de las obligaciones tributarias y administrativas, al señalar que mientras los dueños de automóviles deben responder por el pago de placas y otros requisitos legales, una parte de las motocicletas circula sin cumplir con esas exigencias.
A su juicio, las autoridades deben establecer mecanismos de fiscalización que permitan aplicar las normas de manera más uniforme y garantizar que todos los usuarios de las vías públicas contribuyan conforme a sus obligaciones.
El planteamiento añade otro elemento al debate: la necesidad de reforzar los controles sobre el parque vehicular mediante la inspección técnica y la actualización de los registros.
Tony Marte, vicepresidente de la Confederación Nacional de Organizaciones del Transporte (Conatra), indicó que la fiscalización del parque vehicular exige recursos y mecanismos de control que permitan verificar las condiciones y el cumplimiento de las obligaciones de los vehículos que circulan en el país.
En su intervención hizo referencia a la inspección técnica vehicular y a la necesidad de realizar un levantamiento del parque automotor como parte de los esfuerzos para mejorar la supervisión.
El planteamiento lleva la discusión más allá del monto del marbete y apunta a la necesidad de contar con herramientas que permitan identificar los vehículos, verificar su situación y fortalecer los controles estatales.
Marte también señaló que Conatra agrupa a más de 87,000 conductores, una cifra que refleja la dimensión de la organización y la importancia del transporte público en la movilidad nacional.
Desde la perspectiva de los choferes, el principal temor es que el incremento acabe convirtiéndose en otra presión económica para los ciudadanos.
Darling Jáquez, chofer del transporte público que cubre una ruta hacia la capital, consideró que el Gobierno debe buscar soluciones que no perjudiquen a la población y distribuir de manera más equilibrada los esfuerzos económicos.
“Tienen que buscar soluciones que no afecten al pueblo, porque el Gobierno, en vez de sacrificarse, está sacrificando al pueblo”, expresó a El Día.
Jáquez explicó que, en su caso, el marbete lo paga el propietario del vehículo y no directamente el conductor.
No obstante, reconoció que el aumento también afecta al dueño del transporte y que, por esa razón, es necesario encontrar un equilibrio entre ambas partes.
El chofer insistió en que la población ya enfrenta suficientes dificultades económicas y que cualquier nuevo cobro debe evaluarse con responsabilidad.
En la misma línea, Ismael Faletti, conductor de la ruta 82, pidió a las autoridades revisar el monto que se pretende cobrar por el marbete.
El trabajador consideró que el costo resulta demasiado elevado y sostuvo que el Gobierno debería reconsiderar la medida para evitar que el pago represente una carga desproporcionada para los propietarios de vehículos.
Faletti insistió en la necesidad de revisar el aumento y buscar una alternativa más razonable, especialmente en un contexto en el que los gastos asociados al transporte continúan presionando la economía de sus operadores.
Por su parte, Luis Ventura, chofer de la misma ruta, también manifestó su desacuerdo con el incremento, al considerar que un ajuste de menor cuantía habría sido más conveniente.
Ventura pidió al Gobierno reducir el monto y tomar en cuenta las dificultades económicas que atraviesan los trabajadores del sector.
La Dirección General de Impuestos Internos (DGII) inició la renovación del marbete con un aumento de 500 y 1,000 pesos. El valor para los vehículos de fabricación hasta 2021 será de RD$2,000, mientras que para los fabricados después de ese año y hasta 2027 será de RD$4,000.
Legisladores de los partidos Fuerza del Pueblo (FP) y de la Liberación Dominicana (PLD) rechazaron el incremento en las tarifas del marbete, al considerar que constituye una nueva carga económica para la población.
Los diputados Germán Martínez Araujo y Selinée Méndez, de la Fuerza del Pueblo, criticaron la medida y reclamaron prudencia a las autoridades por la situación.