APUNTE.COM.DO.- Antonio Espaillat López y Maribel Espaillat de Bera presentaron este martes un recurso de apelación contra la resolución del juez de la Cuarta Sala Penal, Franny González, que modificó la calificación jurídica del caso Jet Set, lo que conllevaría una condena más severa en caso de que sean declarados culpables por la tragedia que dejó 236 fallecidos y más de un centenar de heridos.
Los abogados de los hermanos Espaillat pidieron a la Corte de Apelación del Distrito Nacional "revocar y declarar nula" la decisión de González, al considerar que fue emitida "en violación del principio de legalidad penal, la seguridad jurídica, el debido proceso, la tutela judicial efectiva y el derecho de defensa".
Los juristas Jorge Luis Polanco, Miguel Valerio y Ramón Emilio Núñez sostienen que la resolución del juez de la Cuarta Sala Penal, dictada el viernes 15 de este mes, contiene vicios y conculcaciones.
También señalaron que en esa decisión se quebrantó la presunción de inocencia, así como las garantías de oralidad, inmediación y contradicción que deben regir el juicio y que están reconocidas en la Constitución de la República y en el Código Procesal Penal.
Con la determinación del magistrado González, quien además remitió el expediente a la Presidencia de la Cámara Penal del Distrito Nacional para que asignara un tribunal colegiado conforme a la nueva calificación, se designó al Primer Tribunal Colegiado para conocer el juicio de fondo. Ese tribunal fijó el lunes la fecha de la primera audiencia para el 10 de diciembre.
La defensa de los Espaillat solicita en su recurso que el proceso siga siendo conocido bajo la calificación de homicidio y golpes y heridas involuntarios, contemplada en los artículos 319 y 320 del Código Penal, y que se ordene que el caso sea ventilado ante un tribunal unipersonal diferente al que dictó la resolución impugnada.
El juez González cambió la calificación a "homicidio por dolo eventual", que, según explicó él mismo, contempla una pena de 3 a 20 años. Con la calificación anterior, la pena máxima prevista era de 2 años de prisión.
Al fundamentar el recurso, los abogados de los acusados afirman que la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia ha establecido que esa situación incidental puede ser recurrida en apelación por el desapoderamiento del tribunal que la dictó cuando se vulnera un derecho fundamental como el de defensa.
"La Suprema Corte reconoció expresamente que, si bien la apelación estaba sometida a la regla de taxatividad, en dicho recurso se denunciaba una violación constitucional. De ahí que precisara que la cuestión examinada «no constituye un simple incidente, susceptible de oposición, sino una violación al derecho de defensa», así como al derecho de recurrir ante un tribunal superior (sentencia núm. 19, 16 de marzo de 2011, p. 3); razón por la que procedió a casar la inadmisibilidad pronunciada por la Corte".
La defensa de los Espaillat sostiene que el juez González otorgó réplicas a los acusadores y les negó a ellos la contrarréplica, lo que rompió el principio de igualdad que establecen las leyes.
"Las partes querellantes pudieron exponer su pretensión, escuchar a la defensa y responderle. Mientras de su lado, la defensa, que era la parte contra la cual se dirigía la solicitud, no pudo responder a esas réplicas", argumentó.
En cuanto a la vulneración del principio de legalidad con la variación de la calificación, la defensa afirma que "la reserva de ley en materia penal significa que solo el legislador, mediante una norma suficientemente clara, decide qué conductas son delictivas, con qué título de imputación subjetiva y con qué pena son las mismas castigadas", por lo que considera que el juez González extendió más allá su significación jurídicamente admisible.
"De modo, que donde quiera que un juez extienda una norma más allá de su significado jurídicamente admisible, y lo haga en perjuicio del imputado, no está interpretando la ley; la está completando, y, por ende, modificando, y ambas funciones les están vedadas", sostiene la defensa.
El techo de la discoteca Jet Set colapsó la madrugada del 8 de abril pasado durante un concierto del merenguero Rubby Pérez, quien también falleció.