APUNTE.COM.DO.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este lunes que no apoyó a ningún candidato en la segunda vuelta de las presidenciales de Brasil, aunque describió el proceso como un "fraude" y puso en duda la extensión de dos horas aplicada durante la jornada de votación del domingo, en la que Luiz Inácio Lula da Silva se impuso al ultraderechista Flávio Bolsonaro.

"Yo no tomé partido, pero parece que es otro fraude electoral, francamente. No tomé partido, pero ha dejado una impresión terrible al mundo", afirmó el mandatario estadounidense al ser interrogado por la prensa, sin aportar pruebas.

Trump sostuvo que los comicios "tienen que ser indiscutibles" y que el proceso en Brasil "tiene muy mala pinta". También los calificó de "corruptos" en declaraciones ofrecidas antes de subir al avión presidencial Air Force One con destino a Misisipi, donde tenía previsto participar en un mitin electoral.

"Sinceramente, no tomé partido, pero la imagen que dio es pésima. No apoyé a nadie ni respaldé nada. Pero vi las elecciones y parecían muy, muy corruptas", añadió ante los periodistas.

Sus críticas se centraron en la decisión del Tribunal Supremo Federal brasileño de ampliar el horario de votación de las 17.00 a las 19.00 horas en todo el país, debido a problemas de transporte público registrados en varias ciudades. Según se informó, esa extensión respondió a una petición de la campaña de Lula, ya proclamado mandatario electo. El retraso de dos horas en algunos centros electorales solo se tradujo en 34.000 votos adicionales. Lula superó a Bolsonaro por 4,43 millones de votos.

Pese al tono crítico hacia el proceso, Trump diferenció su postura sobre Lula como figura política. "Me llevo muy bien con él. Simplemente creo que tiene muy mala pinta... las elecciones, la forma en la que se hizo la tabulación. La prórroga que se dio fue muy extraña", señaló.

Las presidenciales brasileñas del domingo dieron como resultado un cuarto mandato para Lula, quien derrotó, contra pronóstico, a Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Flávio había ganado la primera vuelta celebrada el 4 de octubre, pero no logró revalidar esa ventaja en el balotaje final.

Tras conocerse el triunfo de Lula, Bolsonaro se negó a reconocer la victoria de su rival y anunció que solicitará ante la Justicia la "anulación" de los comicios, con el argumento de la polémica decisión judicial que amplió el horario de votación en todo el país.

La derrota de Flávio Bolsonaro representa un revés para los planes de Trump de extender la influencia de Washington en América Latina a través de gobiernos de derecha alineados con su agenda, de acuerdo con lo señalado en los despachos sobre el resultado electoral.

Aunque Trump no respaldó abiertamente a Flávio Bolsonaro durante la campaña, sí le dedicó gestos de cercanía política. En mayo lo recibió en el Despacho Oval de la Casa Blanca, un honor que se consideró poco habitual para un senador extranjero.

El vínculo de Trump con la familia Bolsonaro se remonta a 2021, cuando el republicano brindó su apoyo a Jair Bolsonaro, entonces en la Presidencia de Brasil. Desde su regreso al poder, Trump ha intensificado la presión sobre el Gobierno de Lula e impuso el año pasado aranceles elevados a Brasil, en respuesta al proceso judicial contra Jair Bolsonaro.

El expresidente brasileño, aliado del republicano durante su primer mandato en Estados Unidos, fue condenado por intentar dar un golpe de Estado, según consta en los antecedentes del caso recogidos en la información disponible.