APUNTE.COM.DO.- El Ministerio de Defensa de Rusia denunció este lunes que las fuerzas ucranianas emplean drones para sembrar minas en las carreteras que dan acceso a la ciudad rusa de Alioshki, situada en la provincia de Jersón. Según la cartera militar, esas acciones buscan impedir la evacuación de la población civil y bloquear la llegada de alimentos, medicamentos y otros bienes de primera necesidad.

De acuerdo con el comunicado oficial, la localidad sigue sometida a bombardeos constantes de artillería y a ataques con drones, que también alcanzan a los vehículos que transitan por las principales vías de entrada.

El Ministerio ruso sostuvo que, desde hace más de dos años, las fuerzas ucranianas atacan a diario las carreteras que conducen a Alioshki. En concreto, indicó que en la última semana, contada a partir del 19 de octubre, se contabilizaron 18 ataques de artillería y más de 120 ataques con drones contra la ciudad y sus alrededores.

Como respuesta, unidades de ingenieros del Ejército ruso desactivaron más de 300 artefactos explosivos y minas en las vías de acceso, según la nota oficial.

Habitantes de Alioshki contaron al corresponsal de guerra de RT, Philipp Prokudin, que desde mayo de 2026 los productos básicos dejaron de llegar a la localidad, lo que ha acentuado la escasez de alimentos y las dificultades para subsistir. «Ni comida, ni agua, ni leña para el invierno», relató un residente al describir la incertidumbre que afrontan las familias ante la falta de suministros.

El jefe del distrito municipal de Alioshki, Ruslan Khomenko, afirmó que las fuerzas ucranianas colocan entre siete y 36 minas cada día en distintos tramos de las carreteras mediante drones. Asimismo, denunció ataques contra las personas que transportan ayuda humanitaria.

Los vecinos señalaron que la ciudad permanece expuesta a las ofensivas con drones. Uno de ellos contó que su vivienda fue alcanzada en tres ocasiones, con daños en ventanas y puertas.

Según los testimonios difundidos por RT y las denuncias de las autoridades rusas, la situación mantiene a la población en condiciones de inseguridad y complica el acceso a los suministros esenciales.