APUNTE.COM.DO.- El presidente reelecto de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, declaró la noche de este domingo que su triunfo constituye una «derrota de la mentira y del negacionismo», luego de imponerse con el 51,79 % de los votos frente al 48,21 % obtenido por su contendiente Flávio Bolsonaro en la segunda vuelta electoral.
Lula festejó la remontada sin precedentes en un acto celebrado en un hotel de São Paulo, donde estuvo acompañado por su esposa Janja da Silva, el vicepresidente reelecto Geraldo Alckmin y otros aliados políticos.
«Voy a hacer el mejor mandato que un presidente hizo jamás en este país», manifestó entre aplausos y muestras de apoyo de los asistentes.
En ese mismo contexto, el líder progresista reprochó a Flávio Bolsonaro haber mentido con «desfachatez» y sostuvo que su adversario carece de «una célula de humanismo».
«Parece todo falso», expresó al referirse a su contrincante, con quien sostuvo dos debates televisivos de alta tensión durante la última semana.
El dirigente del Partido de los Trabajadores (PT) destacó la reducción de la abstención en comparación con la primera vuelta celebrada tres semanas antes, comicio en el que había quedado en segundo lugar por detrás del senador ultraderechista.
Asimismo, reconoció el respaldo de los jóvenes que salieron a las calles «para defender la democracia», y agradeció también a las personas mayores que acudieron a votar.
«Puedo garantizar que vamos a cambiar la forma de gobernar este país», aseguró, antes de señalar que la comunicación en redes sociales, factor determinante para la remontada, tendrá un «espacio muy grande» en su próxima gestión, que comenzará el 5 de enero.
Para los próximos cuatro años, Lula se comprometió a proteger la libertad religiosa, combatir la violencia de género, mantener las inversiones en educación y sanidad, y dar continuidad a la política de contención de la deforestación.
Respecto al fortalecimiento de la derecha en el Congreso, el mandatario se comprometió a «trabajar» con los parlamentarios para lograr la aprobación de los proyectos del Gobierno.
En el ámbito geopolítico, afirmó que Brasil «no acepta ser el patio trasero de nadie», en alusión a las presiones ejercidas por Estados Unidos, y expresó su deseo de que el país ocupe un lugar «central» y no «periférico» en las discusiones globales.
Igualmente, acusó a las plataformas de redes sociales, cuestionadas por limitar el alcance de las publicaciones de su campaña, de «intromisión» en el proceso electoral, y advirtió que será necesario «regularlas».
«El crimen en el mundo digital tiene que ser tratado igual al crimen en la vida realidad», concluyó.