APUNTE.COM.DO.- Hakeem Jeffries, líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, se ha convertido en una de las figuras más prominentes de la oposición. De cara a las elecciones de medio término del 3 de noviembre, su partido aspira a recuperar el control de ambas cámaras del Congreso, actualmente en manos de los republicanos y del presidente Donald Trump.

Entre los temas que Jeffries coloca como prioridad para una eventual agenda legislativa demócrata figuran el encarecimiento de la vida, el efecto de los aranceles sobre el bolsillo del estadounidense promedio, las políticas migratorias y la intención de prolongar la vigencia del Estatus de Protección Temporal (TPS). Si los demócratas consiguen imponerse en la Cámara y en el Senado, Trump podría ver limitado su poder durante el resto de su mandato, comenzando por la posibilidad de que sus proyectos de ley queden bloqueados.

El costo de vida figura entre las mayores preocupaciones de los estadounidenses y de la comunidad latina, según han mostrado varios sondeos recientes en el contexto de los comicios.

“Los votantes hispanos están increíblemente motivados para participar en el cambio de rumbo de este país, con un enfoque principal en la economía”, declaró Jeffries en una entrevista concedida al programa Oppenheimer Presenta, de CNN.

“La economía ha fracasado. Las políticas republicanas han sido un desastre para la comunidad hispana y para los estadounidenses de a pie en todo el país”, sostuvo el congresista, que representa al octavo distrito de Nueva York.

Jeffries señaló que la vida en el país es hoy “demasiado cara” y que en los últimos meses su partido se ha volcado en transmitir a los votantes, durante sus recorridos por el territorio, que su prioridad será hacer la vida “más asequible”.

“Sabemos que si se nos da la oportunidad de gobernar es principalmente porque el pueblo estadounidense quiere que le hagamos la vida más asequible”, agregó el legislador.

Durante su campaña presidencial de 2024, Trump fue uno de los críticos más vocales de los precios elevados de los alimentos, un problema que, según el artículo, parece no haber revertido en lo que va de su administración. Las quejas más recurrentes que recogen las encuestas tienen que ver con el costo de la gasolina, la atención médica y la vivienda, entre otros rubros.

“Queremos centrarnos en la vivienda y asegurarnos de que los jóvenes hispanos tengan la oportunidad de perseguir el sueño americano, de formar una familia, de comprar una casa y de tener un buen trabajo que les permita vivir una vida cómoda, asequible y plena”, expresó Jeffries.

En materia de salud, el líder demócrata cuestionó los recortes significativos que el Gobierno de Trump aplicó al programa Medicaid, los cuales, a su juicio, “harán que los servicios de salud sean más inaccesibles” y dejarán sin cobertura a millones de personas, entre ellas miembros de la comunidad hispana en todo el país. Jeffries considera que esas reducciones deben revertirse.Andrés Oppenheimer</p>
                                                                                                                                                                                                                                                                        <p>La guerra en Irán y el alto precio de los combustibles han marcado la economía estadounidense en 2026. Aunque el presidente Donald Trump sostiene que este país no se ha visto afectado por el bloqueo del estrecho de Ormuz, la vía marítima por la que pasa alrededor del 20 % del petróleo que se consume en el mundo, la economía mundial sí ha resentido sus efectos. Especialmente, los incrementos de precios de combustibles y un encarecimiento mundial del costo de la vida. Desde Washington, Ione Molinares, de CNN, nos cuenta cómo el alto precio de la gasolina es uno de los temas principales en la mente de los votantes estadounidenses cuando lleguen a las urnas el 3 de noviembre.Emiliano Andrade-Covarrubias, un inmigrante mexicano de 56 años, murió mientras se encontraba bajo custodia de ICE en un centro de detención en Laredo, Texas.