APUNTE.COM.DO.- De cara a las elecciones de medio término del próximo 3 de noviembre en Estados Unidos, los votantes latinos se han convertido en el grupo de electores indecisos más relevante de la actual década, en un contexto en el que los demócratas han recuperado terreno entre ese colectivo.
Si en los años noventa los políticos se disputaban el respaldo de las llamadas "soccer moms" y en la década de 2010 competían por los votantes blancos de clase trabajadora, ahora el foco está puesto en los hispanos, según un análisis basado en la más reciente encuesta del New York Times y Siena.
Ese sondeo indica que los votantes latinos prefieren a los demócratas sobre los republicanos por un margen de 30 puntos porcentuales. Se trata de un giro llamativo si se considera que el presidente Trump había logrado avances considerables entre los hispanos, sentando las bases de una coalición multirracial que muchos veían como el inicio de un reajuste político de largo plazo. Ese cambio de tendencia parece ahora limitado y posiblemente pasajero.
Aunque los demócratas todavía no recuperan el nivel de respaldo hispano que tenían una década atrás, los avances logrados podrían resultarles útiles para quedarse con el control del Congreso.
Los votantes hispanos representan al menos el 20 % de los electores registrados en casi dos docenas de distritos muy disputados para la Cámara de Representantes en Arizona, California, Colorado, Florida, Pensilvania y Texas, además de otros estados. También podrían ser determinantes en varias contiendas al Senado, como la de Texas, donde los republicanos consiguieron avances históricos en las dos últimas elecciones. En Iowa y Kansas, estados tradicionalmente republicanos donde los demócratas ven ahora posibilidades de arrebatar escaños del Senado, el voto hispano podría jugar un papel clave.
Las encuestas muestran de forma reiterada que ninguno de los dos partidos ha conseguido la lealtad firme de los votantes latinos. En el sondeo del Times/Siena, el 42 % se declaró insatisfecho con ambas fuerzas políticas y el 45 % dijo no percibir grandes diferencias entre ellas.
Camilo Cruz, un independiente de 19 años, señaló que no confía en que ninguno de los partidos mejore la situación del país. "Está claro que en realidad no están intentando ayudar", afirmó. "Están haciendo todo lo contrario". Cruz, estudiante en Fort Myers (Florida), tiene dos empleos para cubrir sus gastos. "Realmente no parece que ninguno de los dos partidos tenga en mente el interés de la gente", sostuvo.
Durante las últimas dos décadas los demócratas mantuvieron ventaja entre el electorado hispano, y muchos dentro del partido asumieron que el crecimiento de ese grupo perjudicaría inevitablemente a los republicanos. Sin embargo, en los últimos años esa diferencia se ha reducido de manera considerable.
En 2024 Trump obtuvo el respaldo del 44 % de los votantes hispanos, de acuerdo con el informe "Times Voter Trends", un aumento notable frente al 28 % de 2016. En la encuesta más reciente ese apoyo bajó al 31 %.
Los republicanos rediseñaron los límites de varios distritos electorales en Texas y Florida partiendo de la idea de que conservarían su ventaja entre los votantes hispanos. No obstante, los sondeos recientes apuntan a que el cambio en el respaldo latino podría traducirse en pérdidas para los republicanos en distritos donde Trump ganó por márgenes de dos dígitos.
El 61 % de los votantes hispanos afirma ahora que respaldará a los demócratas en las elecciones de mitad de legislatura, una mejora que aun así queda por debajo del 68 % que obtuvieron los demócratas en 2016. La encuesta también sugiere que los demócratas están captando una porción pequeña pero significativa de los partidarios de Trump de 2024: el 11 % de los votantes hispanos que lo apoyaron entonces dice que ahora planea votar por los demócratas.
Según diversos indicadores, Trump impulsó tanto el ascenso como el descenso del apoyo hispano a los republicanos. Un estudio de Equis Research, especializado en votantes hispanos, reveló que la aprobación de Trump alcanzó un nuevo mínimo entre ese electorado.
"Me gustaba Trump porque iba a mejorar la economía", afirmó Janet Fuentes, una independiente de 34 años que vive en Chicago y que dijo haber votado por Trump en 2024. "Pero los precios no dejan de subir".
Buena parte de los avances demócratas entre los latinos se concentra en los votantes más jóvenes y en las personas sin título universitario, dos grupos que apenas dos años atrás se inclinaron claramente por Trump. En todos los temas abordados por la encuesta los demócratas cuentan ahora con una ventaja amplia entre los votantes hispanos, lo que refleja la recuperación de su confianza.
El costo de la vida es la principal preocupación de los votantes latinos y el asunto en el que los demócratas tienen su mayor ventaja. Por un margen cercano a los 30 puntos, más votantes hispanos dicen confiar en los demócratas para manejar la economía, un cambio radical respecto a dos años atrás, cuando Trump tenía una ligera ventaja en ese terreno.
También hay señales claras del impacto político de la agresiva política migratoria del presidente Trump: casi el 20 % de los votantes hispanos señala ahora que la inmigración es una de sus principales preocupaciones, frente al 6 % del mes anterior. Mientras que en 2024 los votantes hispanos estaban divididos sobre a qué partido confiar el tema migratorio, ahora otorgan a los demócratas una ventaja de 27 puntos en esa materia.