APUNTE.COM.DO.- Flávio Bolsonaro sostuvo que Brasil "se cansó de esperar" a Luiz Inácio Lula da Silva y desea un "cambio", al cerrar su campaña de cara a la segunda vuelta presidencial que se realizará este domingo y que definirá al próximo jefe de Estado del país.
El senador y candidato del Partido Liberal (PL) finalizó sus actividades electorales con una caminata en Barra da Tijuca, en Río de Janeiro, donde reunió a simpatizantes antes de trasladarse a la urbanización en la que residió su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.
"Y Brasil se cansó de esperar porque lo que se vendió como esperanza, ¿se convirtió en qué? Se convirtió en miedo, desilusión, en récord de mujeres asesinadas, en récord de obras inacabadas", declaró.
Junto a su esposa, Fernanda Bolsonaro, publicó además un video en sus redes sociales en el que cuestionó la gestión del mandatario Lula da Silva y presentó su candidatura como una alternativa de gobierno.
"Infelizmente el actual Gobierno promete mucho y no cumple nada. Brasil ya no está dividido entre izquierda y derecha; todos están del mismo lado, que es el lado del cambio", afirmó.
A lo largo de la jornada de campaña, Flávio Bolsonaro enfocó sus críticas en la situación económica, las obras públicas y la seguridad. Acusó al Ejecutivo de dejar proyectos sin concluir, de impulsar una carga tributaria elevada y de no frenar la violencia, sobre todo en el nordeste, una región que históricamente apoyó a los sectores de izquierda.
El aspirante presidencial prometió una política de seguridad más estricta y anunció que, en caso de ganar los comicios, avanzará con recortes de impuestos, de burocracia y de gasto público. Bolsonaro aseguró que esas medidas no perjudicarán a la población de menores ingresos. "Entonces, aquí, al lado de mi esposa, me pongo a disposición como presidente de la República. Daré lo mejor de mí", manifestó.
Antes de su acto en Río de Janeiro, Bolsonaro encabezó una movilización de motociclistas en Belo Horizonte, capital de Minas Gerais. Ese estado, que concentra el segundo mayor padrón electoral de Brasil, ocupó un lugar central en la estrategia de ambos candidatos por su peso en los comicios nacionales.
El senador recorrió parte del centro de la ciudad sobre un tráiler, acompañado por dirigentes y referentes de su espacio. Cientos de motocicletas escoltaron la marcha hasta una plaza donde miles de personas, muchas vestidas con los colores verde y amarillo de la bandera brasileña, esperaban su llegada.
"El pueblo mineiro tendrá un presidente que no lanzará amenazas y que va a ser un socio de ustedes", expresó Bolsonaro antes de iniciar el recorrido. Durante el acto, sus seguidores corearon "mito, mito, mito", el apodo con el que identificaron durante años a Jair Bolsonaro.
La votación del domingo convocará a casi 159 millones de brasileños, que elegirán al presidente que asumirá el 5 de enero de 2027. La campaña concluyó con un escenario de paridad entre Lula y Bolsonaro, según los sondeos difundidos en los últimos días.
Una encuesta de CNT/MDA, realizada entre el 21 y el 23 de octubre con 2.032 entrevistados, otorgó a Flávio Bolsonaro el 46,3 % de los votos y a Lula el 45 %. El estudio fijó un margen de error de 2,2 puntos porcentuales, por lo que mantiene a los dos candidatos en situación de empate técnico.
Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro definirán el domingo quién gobernará Brasil entre 2027 y 2031.