APUNTE.COM.DO.- El Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), situado en Tecoluca, El Salvador, entró en funcionamiento en febrero de 2023 como parte central de la estrategia de seguridad impulsada por el Gobierno de Nayib Bukele contra las pandillas. Infobae Centroamérica logró acceso al recinto carcelario, que de acuerdo con su director, Belarmino García, ya alberga a por lo menos 20 mil presos, según declaraciones ofrecidas en agosto de 2026.
La prisión se ha convertido en uno de los emblemas de la política salvadoreña de control territorial y del régimen de excepción. Su modelo ha despertado el interés de autoridades y delegaciones de otros países de la región, atraídas por sus sistemas de custodia, aislamiento y control de los internos.
Un custodio de la Dirección General de Centros Penales vigila una de las celdas de los ocho pabellones que componen la megacárcel. En su interior, al menos 100 pandilleros aguardan una larga estancia en frías camas de metal.
El penal, localizado en Tecoluca, en la zona paracentral de El Salvador, dispone de sistemas de videovigilancia, controles electrónicos, inhibidores de señal y perímetros reforzados.
La seguridad estaría a cargo de 600 soldados y 250 agentes de la Policía Nacional Civil, además de custodios penitenciarios. A ello se suman vehículos militares que realizan rondas periódicas al interior del complejo.
Cada pabellón cuenta con 32 celdas de alrededor de 100 metros cuadrados, cada una equipada con 80 camas metálicas.
Desde su inauguración en enero de 2023, la cárcel se ha erigido en modelo de seguridad para otros países de América Latina.
De acuerdo con las autoridades del gabinete de seguridad salvadoreño, los reclusos desarrollan diversas actividades en cada pabellón. En la imagen, miembros de pandillas realizan actividad física en el pasillo central.
Por lo general, este tipo de actividades son observadas por las visitas oficiales de mandatarios internacionales interesados en conocer las políticas de seguridad implementadas por El Salvador para la captura masiva de pandilleros desde el régimen de excepción de 2022.
La última ocasión en que se ofreció una cifra o estimado oficial fue en agosto de 2026. El director del Cecot, Belarmino García, declaró a Martí Noticias que la cárcel ya sobrepasa el 50% de su capacidad total, estimada en 40 mil presos.
Según las autoridades de seguridad, el centro realiza revisiones periódicas de la salud de los reclusos confinados.
La cárcel también se ha presentado como un punto de apoyo para Estados Unidos, donde el presidente Donald Trump ha manifestado abiertamente que muchos de los delincuentes capturados en territorio estadounidense son enviados a este centro de máxima seguridad.
No existen visitas familiares ni acceso a espacios de recreación al aire libre, conforme a reportes de Reuters y NPR.
Los detenidos solo abandonan las celdas para actividades supervisadas, audiencias por videoconferencia, controles médicos, ejercicios en corredores internos o charlas religiosas y motivacionales.
El Cecot es uno de los símbolos de la estrategia de seguridad de Bukele y un eje del debate regional sobre las políticas de mano dura.
A diferencia de los reclusos de otras cárceles, no se conocen programas de educación, capacitación laboral o reinserción destinados a los internos del Cecot.
La iluminación artificial permanece encendida de manera constante.
Las visitas de mandatarios y delegaciones extranjeras convirtieron al Cecot en una vitrina regional de las políticas de seguridad de El Salvador.