APUNTE.COM.DO.- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flavio Bolsonaro se medirán este viernes en el segundo y último debate electoral previo a la segunda vuelta del domingo, en un esfuerzo final por conquistar a los votantes indecisos.
El hijo del expresidente Jair Bolsonaro logró una ventaja sorpresiva sobre Lula en la primera vuelta, lo que configuró un balotaje que podría incorporar al país más grande de América Latina a un giro regional hacia la derecha impulsado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Tras ese resultado inesperado, la izquierda brasileña respondió con movilizaciones masivas y una intensa campaña digital para intentar revertir la tendencia en favor de Lula, de 80 años. Ambos bandos se acusaron mutuamente de uso indebido de las redes sociales, mientras Meta, la empresa matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp, enfrenta cuestionamientos por un presunto trato desigual entre los candidatos.
Una encuesta del instituto Datafolha divulgada el jueves situó a ambos candidatos empatados con 50% de intención de voto cada uno, frente a la ventaja de cuatro puntos que Bolsonaro tenía en sondeos difundidos dos semanas atrás.
La consultora Eurasia Group indicó que "la tendencia favorece a Lula, pero probablemente no tiene tiempo suficiente para dar vuelta la elección" y añadió que "el debate será crucial".
El primer debate, celebrado el domingo, degeneró rápidamente en un intercambio de insultos que dejó poco espacio para propuestas concretas y aumentó la confusión entre los votantes. Una encuesta de Quaest realizada después de ese cruce mostró que el número de indecisos se duplicó, de 7% a 14 por ciento.
"Los debates una vez más cayeron a un nivel de quinto grado, lo cual es absurdo", dijo a la agencia AFP la dentista y votante de Bolsonaro Lizie Moreira, de 60 años.
Las batallas legales dominaron una campaña marcada por la aspereza. Esta semana, ambos candidatos acudieron a la Justicia para pedir la descalificación del rival por presuntos abusos en redes sociales.
La campaña de Lula acusó a la tecnológica Meta de "interferencia" a favor de Flavio Bolsonaro mediante una presunta "manipulación algorítmica". La empresa negó haber actuado para favorecer a alguna de las partes, aunque admitió que algunos anuncios de campaña de Lula fueron desactivados por error debido a fallas técnicas.
Un tribunal electoral otorgó el jueves a Meta y a la red social X un plazo de 24 horas para explicar los criterios que utilizan para distribuir contenido y publicidad política, así como el modo en que emplean inteligencia artificial.
El jueves, durante una transmisión en vivo con el canal de WhatsApp "Ejército de Lula", el mandatario llamó a derrotar el "imperio digital" de Meta. El canal sumó más de un millón de nuevos seguidores y llegó a los 10 millones este viernes. "Meta tendrá que reinventarse; no puede simplemente asumir que puede seguir engañando a la humanidad para siempre", dijo Lula.
El asesor de estrategia digital de la campaña de Lula, Joao Brant, dijo a AFP que su equipo está preocupado por "la evidente alineación entre Meta y el gobierno de Estados Unidos".
Trump no respaldó explícitamente a Flavio Bolsonaro, cuyo padre es un aliado entusiasta del mandatario estadounidense. Según una fuente del gobierno brasileño, la ventaja obtenida por el senador en la primera vuelta convenció a Washington de que el candidato no necesitaba ningún "gesto adicional" en su favor.
La campaña de Bolsonaro acusó este viernes al equipo de Lula de "usar recursos públicos y estructuras digitales para interferir" en el proceso electoral.