APUNTE.COM.DO.- La coalición Alianza por Venezuela (AVE), integrada por pequeñas organizaciones políticas y sociales, reclamó este viernes a la mesa de diálogo entre el chavismo y la oposición que fije una fecha "precisa y próxima" para celebrar las elecciones presidenciales, casi diez meses después de que Nicolás Maduro fuera capturado por Estados Unidos.
"En nuestra inquebrantable determinación de lucha por el bienestar del pueblo venezolano (...) hemos decidido elevar nuestra exigencia por una fecha precisa y próxima para la realización de las elecciones presidenciales", señala un documento que leyó Noel Álvarez, coordinador de la alianza, y que será entregado en los próximos días a Dinorah Figuera, jefa de la oposición en el diálogo.
AVE, que reúne a partidos minoritarios como Bandera Roja y Alianza Bravo Pueblo y respalda el liderazgo de María Corina Machado, sostuvo que el Gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, está postergando la convocatoria como parte de una estrategia para perpetuarse en el poder a cambio de "entregar" la soberanía y las riquezas nacionales a Washington.
"Tales maniobras constituyen, además, una afrenta contra la aspiración legítima del pueblo venezolano de darse el Gobierno que decida con su voto en las urnas electorales", agregó la alianza.
Por ello, la coalición pidió públicamente a Figuera que, "en ejercicio de sus responsabilidades como representante de un sector de la oposición democrática venezolana ante la comisión de negociación", "eleve a dicha instancia esta exigencia con la determinación y urgencia que el país reclama".
El miércoles, en una entrevista con el diario El Nacional, Figuera expresó su deseo de que los comicios presidenciales venezolanos se realicen a finales del próximo año o a inicios de 2028.
Posteriormente, en declaraciones a la prensa al término del tercer ciclo de diálogo, la opositora aclaró que se trataba de una opinión personal y que todavía no existe una fecha acordada, además de subrayar que la facultad para convocar elecciones corresponde al Consejo Nacional Electoral (CNE).
El diálogo venezolano está impulsado por Estados Unidos dentro de su plan de transición tras la captura de Maduro, y se espera que de él salgan acuerdos para renovar las instituciones del país caribeño, señaladas de responder a los intereses del Gobierno, lo que abarca la designación de un nuevo CNE y de un Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).
Hasta el momento, las partes solo han avanzado en el proceso de renovación del TSJ, en acuerdos para revisar leyes que restringen el espacio cívico y que establecen inhabilitaciones políticas, así como en el levantamiento de algunas medidas en materia de libertad de expresión, entre otros puntos.