APUNTE.COM.DO.- Las fuerzas de seguridad de Haití, con respaldo de efectivos internacionales, desplegaron en la madrugada del miércoles 21 de octubre una ofensiva de gran escala contra las pandillas que dominan zonas de Croix-des-Bouquets, al noreste de Puerto Príncipe, pocas horas antes de que el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, hiciera público el anuncio de una operación militar para rescatar a cuatro de sus compatriotas, secuestrados desde el domingo.

Los medios haitianos Radio Graphie, Le Médiateur y Le Concret Info indicaron que la intervención arrancó cerca de las 5:00 de la mañana con la participación de unidades especializadas de la Policía Nacional de Haití (PNH), la llamada Task Force y la Fuerza de Represión de Pandillas (FRG).Bukele anuncia operación militar en Haití para rescatar a cuatro salvadoreños secuestrados

Las acciones se dirigieron contra posiciones de la organización criminal 400 Mawozo, en particular en Butte Boyer y Cité Doudoune, ambas en la llanura de Cul-de-Sac. En esta última zona se ubica además un bastión que los reportes locales atribuyen al líder pandillero conocido como «Chien Méchant».

Los habitantes de la zona reportaron ráfagas intensas de armas automáticas, detonaciones que se atribuyeron a drones cargados con explosivos y el sobrevuelo de helicópteros. La agencia EFE confirmó, a partir de testimonios de residentes, la presencia de aeronaves, drones y vehículos blindados durante las operaciones que se realizaron desde las primeras horas del miércoles.

Radio Télé Galaxie difundió informaciones, retomadas luego por otros medios haitianos, según las cuales los ataques habrían llegado a la residencia de Wilson Joseph, alias «Lanmò San Jou» (Muerte en 100 Días), señalado como dirigente de 400 Mawozo. Esa versión, sin embargo, no contaba con confirmación oficial y tampoco se conocía la magnitud de los daños.

El periódico Le Nouvelliste informó, citando un comunicado de la FRG del martes 20 de octubre, que las operaciones desarrolladas desde el domingo en Croix-des-Bouquets habían derivado en enfrentamientos con miembros de grupos armados, con varios pandilleros muertos y heridos.

De acuerdo con el comunicado recogido por el diario, los efectivos internacionales seguían actuando en la zona con apoyo de helicópteros para dar con el paradero de cuatro salvadoreños desaparecidos tras una emboscada en Santo, localidad de Croix-des-Bouquets.

El reporte oficial no precisó cifras de fallecidos ni de heridos. Tampoco permitió determinar si esas bajas correspondían a las operaciones previas o a una intervención concreta, por lo que no deben atribuirse a la ofensiva del miércoles.

La operación se llevó a cabo en el mismo territorio donde, el domingo 18 de octubre, hombres armados atacaron a integrantes de la misión internacional. Bukele identificó posteriormente a los cuatro salvadoreños como técnicos de aviación dedicados principalmente a operaciones de evacuación médica.

Le Nouvelliste también reportó el miércoles que el Gobierno haitiano fijó como prioridad absoluta lograr la liberación de los cuatro salvadoreños.

Según el periódico, el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé encabezó una reunión de alto nivel en la sede del Gobierno para evaluar las intervenciones en curso y las medidas adicionales que debían implementarse en coordinación con la FRG.

En un comunicado difundido tras el encuentro, el Ejecutivo ratificó su determinación de intensificar las operaciones de las fuerzas de seguridad y de restablecer la autoridad del Estado en los territorios bajo influencia de las organizaciones criminales.

La información oficial recogida por el diario no aclara si la reunión estuvo vinculada directamente con la ofensiva iniciada esa madrugada, ni si el Gobierno haitiano había sido informado antes del anuncio militar que haría Bukele.

Horas después del comienzo de las incursiones, el presidente salvadoreño confirmó en su cuenta de X que había ordenado una operación para rescatar a los cuatro técnicos, quienes, según su versión, fueron secuestrados cuando regresaban de comprar alimentos.

Bukele exigió a los responsables de las pandillas que liberaran a los rehenes con vida y sin lesiones, y advirtió que habría una respuesta militar más intensa si no atendían esa exigencia.

Le Nouvelliste, en una publicación del miércoles, recogió las declaraciones del mandatario y subrayó que los cuatro salvadoreños estaban vinculados a las operaciones de aviación de la misión internacional, y no a tareas de combate directo.