APUNTE.COM.DO.- El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, declaró este miércoles que únicamente la caída del régimen iraní permitirá terminar con la amenaza que representa Teherán, y señaló que ya transmitió esa instrucción al Ejército, al Mossad —el servicio de inteligencia exterior— y a los demás organismos de seguridad.
Las palabras del mandatario se produjeron durante un acto de campaña en Dimona, localidad del desierto del Néguev donde se encuentra el principal centro de investigación nuclear del país. "Querían destruirnos y los detuvimos. Querían fabricar bombas nucleares y los detuvimos... Y sin embargo persisten", manifestó. A partir de ello concluyó que "solo hay una manera de acabar con esto".
En la misma línea se expresó el ministro de Defensa, Israel Katz, durante una ceremonia de graduación de oficiales. Sostuvo que el régimen iraní atraviesa su momento de mayor debilidad y que esa fragilidad podría llevarlo a tomar medidas extremas. "Si Irán ataca a Israel, Irán arderá", advirtió. Además indicó que los servicios de seguridad detectaron en los últimos días intentos de Irán y sus aliados de preparar ataques capaces de alterar el resultado electoral, aunque no ofreció detalles.
Las declaraciones se dieron en el contexto de una guerra que Israel y Estados Unidos iniciaron el 28 de febrero con ataques que mataron al líder supremo iraní, Ali Khamenei, a quien sucedió su hijo Mojtaba. Un alto el fuego mediado por Pakistán entró en vigor el 8 de abril. Luego hubo negociaciones en Islamabad, Suiza y Doha, pero los combates se reactivaron el 8 de julio, cuando Washington bombardeó territorio iraní tras ataques a buques en el estrecho de Ormuz. El régimen no cayó.
Netanyahu defiende ese objetivo desde hace semanas. A comienzos de septiembre afirmó que el derrocamiento estaba "al alcance de la mano", aunque en una entrevista con la cadena pública Kan, televisora estatal israelí, reconoció que no veía realista que ocurriera antes de las elecciones. Sostiene que la represión interna impide un levantamiento popular y que, por esa razón, la presión militar externa sigue siendo necesaria.
The Financial Times informó este miércoles que Netanyahu pidió este mes al Ejército que planificara la reanudación de los ataques contra Irán, y que el presidente estadounidense, Donald Trump, se opuso. Trump ha manifestado públicamente que no pretende reiniciar la guerra antes de las elecciones legislativas de su país, previstas para el 3 de noviembre. Esta semana, Netanyahu le agradeció en un video su apoyo electoral y afirmó que ambos tienen "un trabajo por terminar" en Irán.
La política exterior pesa en una campaña muy reñida. Los comicios se celebran el 27 de octubre y la oposición acusa al primer ministro de haber fracasado frente a Irán. Buena parte de la opinión pública israelí vio con recelo el alto el fuego y el acuerdo posterior entre Teherán y Washington, que consideró desfavorable para Israel. A ello se suma el desgaste por los fallos de seguridad del 7 de octubre de 2023.
Las encuestas no despejan el panorama. Un sondeo de Kan publicado el 11 de octubre otorgó 22 escaños a Yashar, el partido del exjefe del Estado Mayor Gadi Eisenkot, y 20 al Likud, la formación de Netanyahu. El bloque del primer ministro sumaba 53 y el de Eisenkot, 50, lejos de los 61 necesarios en un Parlamento de 120 bancas. El Canal 14, afín a Netanyahu, da en cambio 29 escaños al Likud y una mayoría de 61 al oficialismo; es la única de ocho encuestas con ese resultado, según el agregador Israel Votes 2026.
Las urnas israelíes del 27 de octubre y las estadounidenses del 3 de noviembre fijan el calendario en el que se sabrá si la amenaza de Netanyahu pasa del discurso de campaña a una nueva ofensiva.