APUNTE.COM.DO.- Una ofensiva de las fuerzas de seguridad haitianas en la comuna de Croix-des-Bouquets, situada a solo 45 kilómetros del paso fronterizo con Jimaní, ha generado una inmediata alerta en los mandos militares y migratorios de la República Dominicana.
La operación comenzó al amanecer del miércoles, alrededor de las 5:00 de la mañana, y ha convertido la Ruta Nacional 8, el principal corredor vial que une la capital haitiana con territorio dominicano, en escenario de violentos enfrentamientos.
La acción está liderada por la Fuerza de Represión de Pandillas (FRP) en primera línea, con el respaldo de la Policía Nacional de Haití (PNH) y unidades de la Task Force.
El epicentro de las operaciones tácticas se encuentra en el enclave estratégico de la llanura del Cul-de-Sac, un punto neurálgico cuyo control por parte de los grupos armados mantiene amenazada la dinámica económica y social de la frontera sur dominicana.
Desde las primeras horas de la mañana, los residentes del sector han experimentado momentos de pánico extremo debido a intensas ráfagas de armas automáticas, el sobrevuelo constante de helicópteros militares y fuertes detonaciones atribuidas al uso táctico de drones kamikazes sobre los bastiones criminales.
“Desde el domingo, las tropas de la RFA han estado realizando operaciones en la zona y se han enfrentado a miembros de bandas armadas, con apoyo de helicópteros”, señala un comunicado de la Fuerza de Represión de Pandillas (FRG).
Según la nota, varios pandilleros murieron y otros resultaron heridos durante los enfrentamientos. La policía también informó de cuatro heridos entre sus filas y recalcó que están recibiendo atención médica.
Reportes preliminares no confirmados indican que los golpes tácticos habrían alcanzado la residencia y centro de operaciones del peligroso cabecilla “Lanmò 100 Jou”, líder de la organización criminal 400 Mawozo.
La posible neutralización o dispersión de esta estructura criminal genera una vigilancia inmediata por el riesgo de que crucen la línea fronteriza.
Dada la extrema cercanía geográfica, a poco más de una hora por carretera desde la provincia de Independencia, el recrudecimiento de la violencia en Croix-des-Bouquets supone un desafío crítico para las fuerzas de defensa dominicanas.
La dispersión de los integrantes de las bandas fuertemente armadas ante el fuego de la FRG eleva la posibilidad de que intenten refugiarse cruzando clandestinamente hacia suelo dominicano.
La población civil atrapada en el fuego cruzado busca rutas de escape hacia la frontera, lo que podría tensionar los controles migratorios y de seguridad en el cordón fronterizo de Jimaní.
Las autoridades del Ministerio de Defensa y del Cuerpo Especializado de Seguridad Fronteriza Terrestre (CESFRONT) se mantienen en máxima alerta y vigilantes ante la evolución del operativo en la vecina nación.
Mientras tanto, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, exigió a las pandillas haitianas la liberación sin daño de cuatro militares salvadoreños secuestrados tras una emboscada en Puerto Príncipe, con advertencias de represalias si no son entregados con vida.
“Hoy hemos lanzado una operación militar para rescatarlos. Tenemos un solo objetivo: hacer que nuestros cuatro compatriotas regresen a casa vivos, sin ningún daño”, publicó este miércoles el mandatario en sus redes sociales.
Bukele advirtió a los “jefes de pandillas” que mantienen retenidos a los militares salvadoreños: “entiendan algo muy claramente: el ataque de hoy no es nada comparado con lo que está por venir si no liberan a los cuatro rehenes vivos”.