APUNTE.COM.DO.- El presidente de los Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Zayed Al Nahyan, formalizó este miércoles mediante una carta dirigida a los titulares de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad la nominación de Lana Nusseibeh, ministra de Estado de su cancillería, como candidata a ocupar la secretaría general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Con su entrada, la lista de aspirantes asciende a siete en una contienda que ninguno ha conseguido desbloquear y que, según la tradición de rotación regional, debería corresponder a un candidato latinoamericano.

En un comunicado, Nusseibeh expuso las razones de su postulación: “Me presento para ser secretaria general porque creo que este es un momento para actuar con mayor urgencia: actuar antes, unir a las personas más allá de las diferencias y seguir impulsando el trabajo hasta que produzca resultados concretos”.

La candidata conoce el funcionamiento del organismo desde dentro. Fue representante permanente de su país ante la ONU entre septiembre de 2013 y abril de 2024, presidió en 2017 la Junta Ejecutiva de ONU Mujeres, ocupó una vicepresidencia de la Asamblea General y copresidió entre 2017 y 2019 las negociaciones sobre la reforma del Consejo de Seguridad. Es ministra de Estado desde septiembre de 2025. Si resultara elegida, sería la primera mujer en dirigir la organización y la segunda persona de origen árabe en el cargo, después del egipcio Boutros Boutros-Ghali, quien lo ocupó entre 1992 y 1996.

El artículo 97 de la Carta de la ONU establece el procedimiento: la Asamblea General designa al secretario general a recomendación del Consejo de Seguridad. Para medir los apoyos, los quince miembros del Consejo realizan votaciones informales y secretas en las que califican a cada aspirante con las opciones de alentar, desalentar o sin opinión. Un candidato requiere nueve votos favorables y que ninguno de los cinco miembros permanentes (Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido y Francia) lo rechace. Un desalentar de uno de ellos no constituye un veto formal, pero opera como tal.

El viernes 16 de octubre, en la sexta ronda, los cinco permanentes votaron por primera vez con papeletas de un color distinto al de los diez miembros electos, lo que permitió identificar sus rechazos. Los siete candidatos recibieron al menos dos desalentar de miembros permanentes. De acuerdo con medios estadounidenses, Washington se opone a todos ellos.

La costarricense Rebeca Grynspan, exvicepresidenta de su país, obtuvo la mayor cantidad de apoyos, pero también acumuló cinco votos en contra, dos de ellos de miembros permanentes. Había encabezado la primera ronda, el 30 de julio, con diez apoyos, mientras que la segunda la lideró la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett, exministra de Relaciones Exteriores de Guyana.

El expresidente de Senegal Macky Sall retiró su candidatura el 17 de octubre. Argumentó que buscaba facilitar la aparición de un candidato de consenso en el Consejo. Permanecen en la carrera Grynspan; Rodrigues-Birkett; el argentino Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica; las ecuatorianas Ivonne A-Baki, nominada por Tonga; y el ugandés Olara Otunnu.

El embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, sostuvo tras la votación que los Estados miembros conservan el derecho a presentar nuevos candidatos y que Washington prefiere que la decisión se adopte este año, antes de que concluya el mandato del portugués António Guterres.

El calendario es ajustado, aunque no inédito. Cuando Guterres fue elegido en 2016, el Consejo necesitó seis votaciones informales para alcanzar un acuerdo. En esta ocasión se han celebrado seis sin resultado.

El principal activo potencial de Nusseibeh son los vínculos de Abu Dabi con las cinco potencias, aunque esa ventaja no está comprobada: todavía no ha sido sometida a ninguna votación en el Consejo. Deberá reunir nueve votos y evitar el rechazo de los cinco permanentes, algo que ninguno de los siete candidatos logró el 16 de octubre. Quedan 71 días para el 31 de diciembre, cuando termina el segundo mandato de Guterres.