APUNTE.COM.DO.- La Corte Suprema de Estados Unidos denegó este miércoles un pedido de emergencia presentado por la Administración del presidente Donald Trump, con lo que impidió que entre en vigor una política destinada a negar tratamiento de afirmación de sexo a cientos de reclusos transgénero en las cárceles federales del país.

Con esa determinación se mantiene en pie el fallo de un tribunal inferior que frena a la Oficina Federal de Prisiones la aplicación de una directiva que habría eliminado las terapias hormonales y otras formas de atención médica para las personas trans en esos centros penitenciarios.

«La solicitud de suspensión presentada ante el presidente del Tribunal Supremo, y remitida por este al Tribunal, queda denegada», señala la breve orden judicial, que únicamente añade que los jueces conservadores Clarence Thomas y Samuel Alito se habrían pronunciado a favor de la petición del Ejecutivo.

Durante el verano, un juez federal del Distrito de Columbia se pronunció en contra de la política del Gobierno republicano, que ha respaldado iniciativas para limitar los derechos del colectivo LGTBIQ, y en particular de la comunidad trans, en el marco de la guerra cultural impulsada por Trump y su Gabinete.

Un tribunal de apelaciones rechazó la solicitud de la Administración para suspender ese bloqueo, medida cautelar que ahora se conserva gracias a la decisión del Supremo.

Entretanto, el litigio sobre esta directiva sigue su curso. El caso Kingdom v. Trump representa los intereses de alrededor de 1.000 reclusos con diagnóstico de disforia de género, defendidos por la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU), que estima que cerca de 800 de ellos tienen prescrita su terapia hormonal.

Más de 2.000 reclusos en las prisiones federales estadounidenses se identifican como personas transgénero, de acuerdo con cálculos de la ACLU citados por la cadena pública NPR.

La Oficina Federal de Prisiones dejó de difundir datos sobre personas trans desde que Trump regresó al poder en enero de 2025 y solo registra a hombres y mujeres dentro del sistema penal.

En junio pasado, la mayoría conservadora (6-3) del Tribunal Supremo estadounidense se alineó con la Administración y respaldó leyes estatales que impiden a atletas transgénero formar parte de equipos femeninos en competiciones escolares y universitarias, al concluir que esas normas no violan la Constitución.