APUNTE.COM.DO.- El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, aceptó este miércoles por primera vez congelar las líneas del frente con Rusia en su posición actual para alcanzar un alto el fuego, una concesión que supone renunciar a cerca del 25% del territorio ucraniano ocupado por las fuerzas de Vladimir Putin desde 2022. Por su parte, Rusia accedió a retomar las conversaciones de paz con Ucrania a partir del 10 de noviembre.
La declaración de Zelensky se produjo horas después de que el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW) documentara que el ejército ruso perdió terreno en el frente y que una contraofensiva ucraniana desarticuló el plan de Moscú para cercar las principales ciudades del este.
“Creo que esta es la manera realista de terminar esta guerra”, afirmó el mandatario ucraniano en una entrevista con el programa FOX & Friends. Ante la pregunta directa de si aceptaría un acuerdo que congele la situación actual, en la que Ucrania conserva más del 75% de su territorio, Zelensky fue categórico: “Sí. Tenemos que congelar. Lo llamamos alto el fuego o detener las muertes, como lo llamó el presidente Trump. Congelar y parar”.
La oferta llegó en momentos en que el enviado especial de Donald Trump, Steve Witkoff, llegó a San Petersburgo para reunirse con el presidente ruso, y un día después de que el propio Trump exigiera desde la Casa Blanca que Zelensky cerrara un acuerdo con Moscú o enfrentaría consecuencias “muy negativas”.
La concesión diplomática del presidente ucraniano se produce cuando el frente de batalla muestra señales favorables para Ucrania en varios sectores clave. Según el informe del ISW de este martes, las fuerzas ucranianas completaron la Operación Vivaldi, una contraofensiva que desarticuló la pinza norte con la que el ejército ruso pretendía rodear el denominado Cinturón de Fortalezas —las ciudades de Slovyansk, Kramatorsk y Druzhkivka— en el óblast de Donetsk.
El plan ruso consistía en rodear esas ciudades por el noroeste a través de Lyman y Svyatohirsk, para enlazar con otro esfuerzo de envolvimiento desde el suroeste, en la dirección de Dobropillya. La Operación Vivaldi frustró esa maniobra y obligó al ejército ruso a adoptar un enfoque de asalto frontal al este de Slovyansk y Kramatorsk, es decir, contra las defensas ucranianas mejor preparadas, una opción mucho más costosa en hombres y material.
El comandante del 3er Cuerpo de Ejército ucraniano, el general de brigada Andrii Biletskyi, informó el lunes que sus tropas alcanzaron el río Zherebets, lo que acortó la línea del frente y les permitió establecer posiciones defensivas más densas con mejor cobertura de drones y artillería. Para retomar cualquier ofensiva en la dirección de Lyman, las fuerzas rusas deberán cruzar nuevamente ese río.
El ISW evaluó que las fuerzas rusas sufrieron una pérdida neta de 122 kilómetros cuadrados entre el 1 de septiembre y el 16 de octubre; y que desde el 1 de enero sus avances totales apenas superan los 100 kilómetros cuadrados en toda la línea de contacto. La Operación Vivaldi, junto con otras contraofensivas ucranianas en las direcciones de Oleksandrivka y Kupyansk durante 2026, permitió a Ucrania disputar la iniciativa operacional a lo largo de todo el frente y detener virtualmente los avances rusos.
La contraofensiva también degradó a la 144ª División de Fusileros Motorizados rusa (20º Ejército Combinado de Armas, Distrito Militar de Moscú) hasta el punto de que, según Biletskyi, dejó de existir como fuerza militar organizada. Rusia deberá reconstituir esa unidad para cualquier operación futura en la dirección de Lyman, una exigencia adicional para un sistema de reclutamiento bajo presión creciente: las bajas rusas superan los 40.000 muertos y heridos mensuales desde el verano, y los costos de los contratos de alistamiento voluntario se dispararon al punto de que Putin evalúa un llamado a reservistas involuntarios, una medida políticamente impopular.
Los efectos de la Operación Vivaldi se extienden más allá de Lyman. El ISW informó que las fuerzas rusas en la dirección de Kupyansk enfrentan dificultades crecientes para reforzar y consolidar posiciones debido a la densidad de drones ucranianos, que interceptan los refuerzos en rutas conocidas antes de que lleguen a las posiciones avanzadas. Fuentes que informan sobre la Agrupación Occidental rusa señalaron que el mando militar no brinda apoyo efectivo a esas unidades ni facilita su repliegue.
En las tres líneas de aproximación rusas al Cinturón de Fortalezas —desde el este hacia Slovyansk, desde el sur hacia Kostyantynivka y desde el suroeste a través de Dobropillya— el ISW no registró avances territoriales el 19 ni el 20 de octubre.
Las fuerzas rusas intensificaron, sin embargo, las operaciones ofensivas hacia Serhiivka, al oeste de Pokrovsk, con ataques de sistemas de lanzamiento múltiple de cohetes, misiones de izado de bandera y tentativas de infiltración que priorizan condiciones de niebla y lluvia.
En el sur, el Ministerio de Defensa ruso afirmó este martes que la Agrupación Oriental capturó Tymoshivka, al noroeste de Hulyaipole, una localidad ubicada a al menos 12 kilómetros de la extensión más avanzada que el ISW tiene registrada para las fuerzas rusas. El instituto calificó estas afirmaciones como parte de un “esfuerzo sistemátic