APUNTE.COM.DO.- Casi cuarenta años después de llegar a los cines, Cuando Harry conoció a Sally… continúa dando de qué hablar. Su protagonista, Billy Crystal, reveló en una entrevista exclusiva con la revista PEOPLE cómo se originaron tres de los momentos más recordados del clásico de 1989. En el reportaje de portada de esta semana, el actor de 78 años señaló que cada uno de esos pasajes nació del trabajo conjunto entre él, el director Rob Reiner, su coprotagonista Meg Ryan y la guionista Nora Ephron.
Crystal explicó que durante el rodaje de la comedia romántica Reiner estaba atravesando el divorcio de la actriz y directora Penny Marshall. “Estaba pasando por momentos muy difíciles. Y hablábamos por teléfono constantemente por la noche”, rememoró el actor. Esas conversaciones nocturnas entre amigos terminaron reflejadas en la pantalla: en la película, Harry Burns y Sally Albright ven Casablanca mientras conversan por teléfono.
“Eso era algo que hacíamos”, indicó Crystal en la entrevista recogida por PEOPLE. “Es uno de mis pequeños intercambios favoritos. Éramos nosotros mismos en estado puro”.
Otro de los pasajes preferidos por los seguidores del filme tuvo un origen diferente. Según el relato del actor, él había escrito antes un concepto cómico “sobre dos tipos hablando de su terapia”. Reiner retomó esa idea y ambos desarrollaron la secuencia en la que Crystal y el fallecido Bruno Kirby conversan sobre el divorcio durante un partido de fútbol americano. Cada vez que están a punto de hablar de sus sentimientos, “la ola” de los aficionados los interrumpe al levantarse en el estadio. “Lo incluimos y es una escena fantástica”, sostuvo Crystal.
El momento más célebre de la cinta, la simulación de un orgasmo en un restaurante, surgió de la pluma de Ephron. La guionista planteó la idea de que las mujeres fingen orgasmos porque Harry, según la descripción de Crystal, “es un canalla, se acuesta con muchas mujeres y se cree un semental”. Fue Ryan, hoy de 64 años, quien propuso que su personaje fingiera el orgasmo y que la escena se desarrollara en un lugar público.
“Nos reíamos a carcajadas y Nora ya estaba tomando notas, y entonces enfocamos a una mujer mayor que dice: ‘¡Quiero lo mismo que ella!’”, recordó Crystal en la publicación. Esa mujer era Estelle Reiner, la madre del director. “Fue un sueño poder grabarla”, concluyó el actor.
La frase pronunciada por Estelle Reiner figura en el puesto 33 de la lista de las 100 frases más memorables del cine estadounidense elaborada por el American Film Institute (AFI).
Dirigida por Reiner y escrita por Ephron, Cuando Harry conoció a Sally… se estrenó el 21 de julio de 1989 con un presupuesto de 16 millones de dólares. Columbia Pictures apostó por una distribución gradual: abrió en apenas 41 salas y dejó que el boca a boca impulsara la demanda. En su primer fin de semana en esas pocas pantallas recaudó más de un millón de dólares, la segunda mejor apertura para una película en menos de 50 salas, solo por detrás de Star Wars (1977). El filme se expandió hasta 1.174 salas y acumuló 92,8 millones de dólares en América del Norte, cifra que llegó a unos 193 millones a escala global.
Fue la primera película en obtener una calificación A+ de CinemaScore desde que ese servicio de encuestas comenzó a operar en 1979. Ephron ganó el premio BAFTA al mejor guion original y recibió nominaciones al Óscar, al Globo de Oro y al galardón del Sindicato de Guionistas de Estados Unidos (WGA). La banda sonora, a cargo de Harry Connick Jr., le valió al artista su primer Grammy a la mejor interpretación vocal masculina de jazz.
El filme, en el que también actuó la fallecida Carrie Fisher, fue seleccionado en 2022 por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos para su conservación en el Registro Nacional de Cine por ser “cultural, histórica o estéticamente significativa”. Además, ocupa el sexto lugar entre las mejores comedias románticas según el AFI y el número 23 en la lista de las 100 películas más divertidas del cine estadounidense.
La entrevista con PEOPLE coincide con la llegada de Crystal a Broadway. Su espectáculo unipersonal, 860, se estrena el 21 de octubre en el Imperial Theatre de Nueva York y tendrá una temporada de 14 semanas, hasta el 3 de enero. El título alude a la dirección del hogar donde el actor vivió durante 46 años junto a su esposa, Janice Crystal, y que perdió en los incendios de Pacific Palisades de enero de 2025.
La pérdida de la casa fue solo el inicio de lo que Crystal describe como “el peor año de su vida”. El 14 de diciembre de 2025, Reiner y su esposa, la productora y fotógrafa Michele Singer Reiner, fueron hallados sin vida en su residencia del barrio de Brentwood, en Los Ángeles. Su hijo, Nick Reiner, de 32 años, fue arrestado esa misma noche y posteriormente acusado de dos cargos de asesinato en primer grado. En febrero de 2026 se declaró inocente y sigue encarcelado.
Pese a ese dolor, el monólogo de Crystal recurre al humor como herramienta de sanación. “La risa hizo posible mi vida”, afirmó el actor.