APUNTE.COM.DO.- Kenia confirmó un nuevo contagio de ébola, con lo que suman nueve los casos detectados en el país. El paciente es un joven de 24 años que pertenece al entorno familiar del primer enfermo registrado en el país.
De acuerdo con el Ministerio de Salud, el joven ya se encontraba bajo cuarentena cuando comenzaron a manifestarse los síntomas, por lo que fue apartado de inmediato y recibió atención médica.
El afectado había sido registrado previamente como contacto del hombre de 40 años que arribó a Kenia procedente de la República Democrática del Congo (RDC) y que falleció el 5 de octubre en Nairobi.
El director general de Salud de Kenia, Patrick Amoth, señaló en un comunicado: "Los nueve casos pertenecen a un mismo grupo y, a día de hoy, no hay prueba de transmisión fuera del grupo".
Desde la aparición del primer caso, las autoridades activaron un rastreo para localizar a todas las personas que pudieron exponerse al virus. Se identificaron 135 contactos estrechos, de los cuales 134 fueron ubicados y permanecen en cuarentena con seguimiento diario.
Los contactos deben mantenerse en observación durante 21 días, el plazo máximo en el que pueden aparecer los síntomas. La mayoría de quienes iniciaron el aislamiento el 6 de octubre podría concluirlo el 25 de octubre, siempre que no presenten señales de la enfermedad.
Los ocho pacientes que siguen con vida se encuentran estables y bajo atención médica, según la cartera sanitaria. Además, Kenia recibió 500 dosis adicionales de un medicamento para el tratamiento de los enfermos.
Como parte de la respuesta, el país habilitó un laboratorio especializado en el Hospital Nacional Kenyatta, en Nairobi, para procesar las pruebas sin exponer a otros centros. También distribuyó equipos de protección para el personal sanitario en 12 condados de riesgo muy alto y en otros 16 de riesgo alto.
Pese a la confirmación de nuevos casos, el país no aplicó restricciones a los viajes, el comercio ni las reuniones públicas. Las autoridades reforzaron los controles sanitarios, la vigilancia en las zonas de mayor riesgo y las campañas informativas para que la población acuda a consulta ante síntomas compatibles con la enfermedad.
El primer paciente había residido los últimos siete años en la República Democrática del Congo. Antes de emprender el viaje recibió atención en varios hospitales de ese país. Después se desplazó por carretera hasta Kampala, capital de Uganda, y desde allí voló a Nairobi.
El hombre llegó a la capital keniana el 3 de octubre y falleció dos días más tarde. A partir de ese episodio, los equipos sanitarios ampliaron la búsqueda de familiares, trabajadores de salud y otras personas que pudieron haber tenido contacto con él durante el trayecto y la atención médica.
Al cierre del 18 de octubre, Kenia acumulaba ocho casos confirmados y una muerte. El noveno contagio se comunicó el 20 de octubre. El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades, con base en información de las autoridades sanitarias kenianas, indicó que el octavo paciente había atendido al caso inicial y fue aislado tras presentar síntomas.
Mientras Kenia sigue la evolución de sus casos, la epidemia continúa extendiéndose en la República Democrática del Congo. El brote fue declarado el 15 de mayo y, según el último recuento oficial citado por EFE, había dejado 9.552 casos confirmados y 4.602 muertes hasta el 18 de octubre.
La enfermedad alcanzó ocho provincias, entre ellas Nord-Ubangi, en el noroeste del país y limítrofe con la República Centroafricana. La llegada del virus a esa zona preocupa a las autoridades por el desplazamiento de población y las dificultades para sostener la atención sanitaria en regiones afectadas por la violencia armada.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que el 48 % de los casos confirmados en la República Democrática del Congo terminó en muerte. El organismo agregó que 2.550 pacientes se habían recuperado hasta esa fecha.
Mohamed Yakub Janabi, director regional para África de la OMS, explicó que algunos focos registran menos casos, aunque el área afectada sigue ampliándose. "Vemos focos de ébola que en general están disminuyendo, pero por desgracia geográficamente se está extendiendo", declaró a The Associated Press.
La actual epidemia está causada por la cepa Bundibugyo del virus del ébola. Para esta variante todavía no existen vacunas ni tratamientos específicos autorizados. La OMS trabaja en dos vacunas que ya comenzaron a probarse en personas, aunque su desarrollo y evaluación tomarán varios meses.
La enfermedad también llegó a Uganda, donde la OMS declaró el 26 de agosto el final del brote tras confirmar 20 casos, 15 de ellos importados desde la República Democrática del Congo. Dos pacientes fallecieron.
Francia notificó un caso importado de ébola. Países Bajos, en cambio, atendió a un trabajador sanitario evacuado desde la RDC, donde ya había recibido el diagnóstico; por esa razón no se lo consideró un caso local.
Las autoridades kenianas mantendrán el seguimiento de los contactos del primer paciente.