APUNTE.COM.DO.- Algunos perros expresan su cercanía con pequeños mordisquitos, generalmente usando los dientes delanteros y sin hacer daño. Esta conducta puede aparecer durante el juego, el contacto afectuoso o como parte de una interacción social.

Sin embargo, no siempre significa lo mismo. El contexto y el lenguaje corporal ayudan a entenderla: un perro relajado que mordisquea suavemente puede estar buscando atención o jugando; si se muestra tenso, inquieto o intenta apartarse, quizá necesite espacio.

Si el comportamiento incomoda, conviene retirar la mano con calma y ofrecerle un juguete. Si los mordisquitos aparecen de repente, se vuelven más intensos o vienen acompañados de señales de dolor o malestar, es recomendable consultar con un veterinario.

Comentario de Ramiro Estrella, periodista y abogado, director ejecutivo de Apunte.com.do:
“Conocer las señales de nuestras mascotas ayuda a cuidar mejor la convivencia. Un gesto suave puede formar parte del juego o del vínculo con su familia, pero siempre debemos observar cómo se comporta el perro y respetar sus límites.”