APUNTE.COM.DO.- Florida tiene programado ejecutar este martes a William Reaves, de 77 años, condenado a muerte por el asesinato en 1986 del ayudante del sheriff Richard Raczkowski, en el condado de Indian River. La inyección letal está prevista para las 18:00 en la Prisión Estatal de Florida, situada cerca de Starke, según un despacho de Associated Press difundido por CBS News.
De llevarse a cabo, sería la decimoctava ejecución en Florida durante 2026, y Reaves se convertiría en el octavo condenado mayor de 70 años ejecutado en el estado en lo que va de año. Al momento de la publicación de la información, las apelaciones finales del reo seguían pendientes ante la Corte Suprema de Estados Unidos.
El caso se produce en el tramo final del mandato del gobernador republicano Ron DeSantis, quien dejará el cargo en enero. El mandatario ha afirmado en ocasiones anteriores que busca dar respuesta a las familias de las víctimas que esperaron décadas para que se cumplieran las sentencias de muerte, según recogió el medio estadounidense.
Los antecedentes judiciales citados por CBS News señalan que Raczkowski acudió en septiembre de 1986 a una llamada al 911 realizada desde una tienda de conveniencia de Vero Beach, en Florida. Reaves admitió que él hizo esa llamada desde un teléfono público ubicado afuera del comercio.
De acuerdo con la reconstrucción oficial, durante el intercambio entre ambos un arma cayó del pantalón corto de Reaves. El agente y el acusado forcejearon por el arma hasta que Reaves logró recuperar el control.
Los investigadores indicaron que Raczkowski intentó alejarse del lugar antes de recibir cuatro disparos. El ayudante del sheriff falleció posteriormente a causa de las heridas, precisó la agencia.
Reaves recibió una primera condena a muerte cerca de un año después del crimen. No obstante, la Corte Suprema de Florida anuló esa sentencia tras detectar un conflicto de intereses vinculado al fiscal y ordenó un nuevo juicio. Un tribunal lo declaró culpable por segunda vez en 1992 y le impuso de nuevo la pena capital.
Las impugnaciones posteriores no cambiaron el resultado. La Corte Suprema de Florida rechazó la semana pasada los últimos recursos estatales de la defensa, según el reporte.
Entre los argumentos de los abogados de Reaves figura el protocolo de ejecución de Florida. El Departamento de Correcciones estatal utiliza una combinación de tres fármacos: un sedante, un paralizante y una sustancia para detener el corazón.
La defensa presentó objeciones a ese mecanismo, aunque el máximo tribunal estatal ya había avalado el procedimiento frente a recursos similares. El método difiere de los protocolos de una sola droga empleados en otros estados, como Tennessee, donde la reclusa Christa Pike fue trasladada a un hospital el mes pasado tras sobrevivir a dos dosis letales de pentobarbital, relató Associated Press.
Los representantes legales también sostuvieron que el jurado que recomendó la pena de muerte no conoció una evaluación del Departamento de Asuntos de Veteranos de Estados Unidos. Esa agencia calificó a Reaves, exintegrante del Ejército, con una discapacidad total asociada al trastorno por estrés postraumático que padeció tras su servicio en la guerra de Vietnam.
Más de 100 veteranos enviaron el lunes una carta a DeSantis para pedir que detuviera la ejecución. La solicitud se produjo mientras la defensa aún esperaba una resolución de la Corte Suprema federal.
Florida ha avanzado con un ritmo de ejecuciones superior al de cualquier otro estado estadounidense. En 2025, el estado estableció su récord anual con 19 ejecuciones, mientras que en todo Estados Unidos se realizaron 47 en total, detalló la agencia.
Hasta el 20 de octubre de 2026, Florida había llevado a cabo más de la mitad de las 31 ejecuciones registradas en el país durante el año. En julio, el estado ejecutó a dos presos en una misma jornada, algo que no ocurría en ningún estado desde hacía casi una década.
El calendario contempla otra ejecución para el 5 de noviembre. Jesse Guardado, de 64 años, fue condenado por el robo y homicidio de una mujer en 2004, un crimen que, según el expediente citado por el medio, cometió para obtener dinero destinado a comprar drogas. Si se cumplieran ambas órdenes pendientes, Florida igualaría su marca de 19 ejecuciones en un año.