APUNTE.COM.DO.- La Organización de las Naciones Unidas (ONU) describió como un secuestro la situación que mantiene desaparecidos a cuatro militares salvadoreños en Haití y reclamó que sean liberados de inmediato y en condiciones seguras.
Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de la ONU, rechazó el hecho y pidió que los efectivos recuperen la libertad sin dilación. Hasta el momento, no obstante, las autoridades no han divulgado pruebas públicas sobre el estado en que se encuentran los cuatro uniformados ni han señalado formalmente a quienes los tendrían en su poder.
En el marco de una sesión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas consagrada a Haití, el embajador estadounidense Mike Waltz explicó que los cuatro militares fueron víctimas de una emboscada cuando volvían a su base tras acudir a un mercado en las inmediaciones de Puerto Príncipe.
El diplomático detalló que los agresores dispararon cientos de proyectiles y emplearon explosivos contra el vehículo blindado en el que viajaban. Waltz afirmó tener la convicción de que los cuatro militares sobrevivieron al ataque, si bien admitió que aún no han sido localizados.
El representante estadounidense transmitió un mensaje de solidaridad a los desaparecidos y sostuvo que tanto su país como la Fuerza de Supresión de Pandillas siguen comprometidos con lograr su retorno.
Egriselda López, representante de El Salvador ante la ONU, reprobó el ataque y expresó la inquietud de su Gobierno por la suerte de sus compatriotas. La diplomática ratificó que prosiguen las gestiones para comunicarse con los cuatro efectivos y precisar su ubicación.
La postura asumida por Naciones Unidas se conoce después de que el diario haitiano Le Nouvelliste divulgara datos atribuidos a dos fuentes gubernamentales acerca de la captura de los militares salvadoreños.
Una de esas fuentes indicó que los cuatro salvadoreños cayeron en manos de miembros de la pandilla Chen Mechan, que tiene presencia en zonas de la llanura de Cul-de-Sac, dentro del área metropolitana de Puerto Príncipe.
Conforme a la reconstrucción difundida por ese medio, los militares se habrían desviado de su ruta mientras buscaban un comercio con ayuda de una aplicación de navegación, sin percatarse de que entraban en un territorio bajo control de grupos criminales.
La Fuerza Armada de El Salvador había confirmado que cuatro integrantes de la Fuerza de Tarea Libertad II fueron atacados el domingo 18 de octubre cuando retornaban a su campamento en un vehículo blindado. Los atacantes usaron armas de fuego y explosivos, lo que provocó que el blindado se incendiara.
De acuerdo con el comunicado militar salvadoreño, los cuatro efectivos lograron abandonar el vehículo, pero después se perdió todo contacto con ellos. Helicópteros salvadoreños acudieron en su apoyo y también recibieron disparos de las organizaciones criminales.
La Fuerza de Supresión de Pandillas confirmó de manera independiente el ataque registrado en Santo, Croix-des-Bouquets, una zona de la llanura de Cul-de-Sac ubicada al noreste del aeropuerto internacional de Puerto Príncipe.
EL DÍA había informado primero sobre este episodio. El domingo, este medio reportó, con base en fuentes vinculadas a la situación haitiana, que los militares salvadoreños quedaron aislados durante un enfrentamiento con pandillas al norte del aeropuerto internacional de Puerto Príncipe y que su paradero era desconocido. Las fuentes también mencionaron la preocupación de que dos de ellos presentaran heridas.
El suceso tiene lugar mientras la comunidad internacional procura ampliar la Fuerza de Supresión de Pandillas, creada para hacer frente a las organizaciones criminales que dominan extensas áreas del territorio haitiano.
En la reunión del Consejo de Seguridad, Jack Christofides, representante especial de la GSF, señaló que la misión cuenta en la actualidad con alrededor de 2,000 integrantes provenientes de seis países, cuando la meta es de 5,500 efectivos. Christofides reconoció que se han registrado avances en algunas zonas donde opera la fuerza, pero alertó que las pandillas están multiplicando sus ataques contra el personal internacional. Según sus datos, los incidentes hostiles contra la misión pasaron de dos a quince en solo un mes.