APUNTE.COM.DO.- El partido Vente Venezuela, encabezado por la Premio Nobel de la Paz María Corina Machado, anunció una movilización de alcance nacional para el jueves 22 de octubre, con tres demandas centrales: un calendario electoral que convoque comicios presidenciales en 2027, el retorno seguro de su dirigente y la excarcelación de los presos políticos.

La concentración principal se realizará en Caracas a las 16 horas en Plaza Venezuela, frente a la torre Polar, y se replicará con marchas simultáneas en el resto de las ciudades del país.

Carlos Fernández, dirigente juvenil de Vente Venezuela, dio a conocer la convocatoria este lunes durante una rueda de prensa y la describió como “una movilización histórica para nosotros”. Los organizadores buscan sumar a trabajadores, docentes, jóvenes y agrupaciones que no forman parte de la coalición opositora. Machado llamó a participar en familia y con la bandera nacional.

La elección de la fecha tiene un significado especial: el 22 de octubre se cumplen tres años de las primarias de 2023, en las que Machado logró una victoria amplia y quedó designada para enfrentar al oficialismo en las presidenciales del año siguiente.

Esos comicios, realizados el 28 de julio de 2024, continúan en el centro del conflicto: el organismo electoral proclamó vencedor de manera fraudulenta a Nicolás Maduro, mientras la oposición presentó actas que atribuían el triunfo a Edmundo González Urrutia.

Machado abandonó Venezuela en diciembre de 2025 para recibir el Nobel en Oslo y desde entonces no ha podido regresar. Su equipo denuncia al menos 7 intentos frustrados, los 3 últimos desde Panamá a fines de septiembre. González Urrutia vive exiliado desde 2024.

El panorama político se modificó el 3 de enero, cuando fuerzas de Estados Unidos capturaron a Maduro en Caracas. Por orden del Tribunal Supremo de Justicia, Delcy Rodríguez, hasta entonces vicepresidenta, asumió como presidenta encargada y juró el cargo el 5 de enero. Desde ese momento, la transición avanza bajo la presión de Washington.

Parte de esa transición se negocia en una mesa de diálogo instalada formalmente el 6 de agosto en Caracas, con el aval de Estados Unidos, entre el Gobierno interino y un sector opositor encabezado por Dinorah Figuera, presidenta de la Asamblea Nacional elegida en 2015. La tercera ronda comenzó el 14 de octubre y se centra en las garantías políticas y civiles para unas elecciones. Ni Machado ni González Urrutia participan.

Las dos primeras rondas avanzaron en la selección de magistrados del Tribunal Supremo y en la reforma del Consejo Nacional Electoral. El domingo, la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), la mayor coalición opositora, presentó un Gran Acuerdo Nacional que ratifica el liderazgo de Machado y González Urrutia y reitera la necesidad de una transición basada en negociaciones y elecciones libres. La marcha del jueves es la primera prueba pública de esa unidad.

El reclamo sobre los presos políticos llega con una cifra a la baja, pero todavía alta. La ONG Foro Penal contabilizaba 322 al 5 de octubre, frente a 526 a comienzos de marzo, tras la ley de amnistía aprobada el 19 de febrero, que dejó fuera a 174 militares procesados por rebelión. El Gobierno niega que existan detenidos por motivos políticos y sostiene que todos cometieron delitos.

El chavismo también ocupará las calles ese día. Diosdado Cabello, secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y ministro de Interior y Justicia, convocó una marcha de mujeres en Caracas por el mes de lucha contra el cáncer de mama, sin precisar el recorrido.

Ya había ocurrido algo similar el 13 de octubre, cuando el oficialismo marchó en el oeste de la capital el mismo día en que trabajadores de la salud protestaban por sus salarios. La Policía Nacional Bolivariana les cerró el paso hacia el palacio de Miraflores, y el sindicalista Mauro Zambrano criticó la convocatoria paralela.

La respuesta de la calle el jueves será la primera medición pública del respaldo a Machado desde que la oposición unificada la ratificó como líder. Llegará con la tercera ronda de negociación en curso y sin una fecha electoral acordada, el punto que separa a quienes dialogan de quienes marchan.