APUNTE.COM.DO.- José Luis y José Armando Cevallos Herrera, los hermanos unidos físicamente desde su nacimiento conocidos como los siameses del Ecuador, fallecieron el 15 de octubre de 2026 a los 27 años mientras estaban bajo atención médica en Colombia. Tras confirmarse el deceso, su familia informó sobre la recolección de fondos para trasladar los cuerpos a Ecuador y despedirlos en su ciudad natal.
La muerte de los hermanos puso fin a una historia que durante casi tres décadas fue difundida por televisión, documentales y redes sociales en América Latina, Estados Unidos y Europa. Originarios de Milagro, Ecuador, los jóvenes mostraron su vida diaria y sostuvieron ante las cámaras una idea que repitieron en varias ocasiones: “El querer es poder y la discapacidad no es impedimento para ser felices”.
Los jóvenes habían llegado a Colombia en abril con la intención de acceder a terapias que les ayudaran a mejorar su movilidad, pues caminar era uno de sus mayores anhelos. Durante sus últimos meses de vida continuaron publicando videos sobre su rutina: recorrieron Bogotá, Guatavita y Zipaquirá, visitaron la comuna 13 de Medellín y mostraron encuentros con figuras del entretenimiento colombiano. Así conservaron el vínculo con una comunidad digital de más de 60.000 seguidores en Instagram.
Uno de esos encuentros ocurrió cuando José Armando y José Luis visitaron el barrio Antioquia para reunirse con la madre del cantante de música urbana Blessd, y llegaron a fotografiarse con el artista cuando este entró al lugar donde se encontraban.
La atención internacional comenzó cuando eran niños. Los hermanos nacieron el 8 de septiembre de 1999 y permanecieron unidos físicamente desde el nacimiento, ya que compartían órganos como el hígado y el intestino, lo que hacía inviable una cirugía de separación por el alto riesgo médico. Los diagnósticos iniciales pronosticaban una vida corta, pero ambos llegaron a los 27 años.
Siendo adolescentes, un documental de Discovery Channel mostró la rutina que llevaban con su familia en Milagro. El programa registró a los entonces jóvenes de 14 años mientras estudiaban, hacían sus tareas, se desplazaban en una silla de ruedas adaptada y asistían a la escuela. También recogió el testimonio de su madre, Jacqueline Herrera, quien relató cómo la familia recibió el diagnóstico.
La producción contribuyó a que su historia traspasara las fronteras ecuatorianas. No obstante, el documental no se centró únicamente en su condición física, pues mostró sus intereses escolares, sus diferencias de carácter y la dinámica de dos hermanos que compartían decisiones y actividades, pero que eran evaluados de forma individual en clase.
Esa exposición los llevó años después a tener espacios televisivos de alcance regional. Participaron en el programa de Don Francisco y fueron entrevistados por medios de distintos países como Antena 3, de España. Su presencia pública se consolidó luego en Facebook, Instagram y TikTok, plataformas en las que respondían preguntas sobre su vida y compartían proyectos personales.
El interés internacional que despertaron no se limitó a la singularidad médica de su caso. José Luis y José Armando buscaron que sus contenidos mostraran autonomía, estudio, entretenimiento, amistades y aspiraciones. También incursionaron en la música y expresaron su intención de ayudar a otras personas con discapacidad.
El medio ecuatoriano Extra, que siguió su historia durante años, recordó que de niños soñaban con profesiones distintas: uno quería ser policía y el otro médico. Con el tiempo exploraron la música urbana, grabaron el tema Ella es soltera junto al artista York el Travieso y desarrollaron su faceta como creadores de contenido.
Su mensaje tuvo una nueva difusión tras conocerse su muerte. People informó que los hermanos eran reconocidos por mostrar su vida diaria y explicar cómo afrontaban su condición. Por otro lado, el portal estadounidense E! News reprodujo el comunicado de su equipo de redes sociales.
Dos emergencias cardíacas marcaron sus últimas horas. Fernando Carrillo, amigo cercano de los hermanos, relató al programa español Y ahora Sonsoles que José Luis comenzó a sentirse mal y fue trasladado a un hospital. Según esa versión, sufrió un paro cardíaco, logró ser estabilizado y poco después José Armando padeció un infarto. Ambos murieron tras esas complicaciones.
La secuencia fue recogida por el medio brasileño O Globo, que señaló que el deterioro comenzó el día anterior con vómitos y dolor abdominal y en una pierna.
Hasta antes de que su estado de salud se agravara, los hermanos seguían documentando su estancia colombiana y sus intentos por mejorar su movilidad. Sus publicaciones mantuvieron la misma idea que habían sostenido desde niños ante las cámaras: una discapacidad no debía definir por completo las posibilidades de una persona ni impedirle construir una vida pública, estudiar, trabajar, crear y aspirar a nuevos proyectos.