APUNTE.COM.DO.- La relación entre Ucrania y Estados Unidos afronta una tensión creciente, alimentada por varios frentes: el intercambio de inteligencia, las sanciones, los ataques ucranianos contra centrales energéticas rusas y el proceso orientado a una salida pacífica.
A ese panorama se añade una desconfianza recíproca cada vez más visible entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y el mandatario ucraniano, Volodymyr Zelensky.
Durante el fin de semana, Kyiv ejecutó uno de sus mayores ataques con drones del año contra territorio ruso y alcanzó una terminal petrolera de relevancia, lo que supuso un desafío a la exigencia de Trump de que Ucrania detenga sus ataques contra las refinerías rusas.
Entretanto, la Casa Blanca intenta reducir la presión sobre los precios del petróleo.

