APUNTE.COM.DO.- La dirigente política venezolana María Corina Machado abordó el futuro institucional de Venezuela, los desafíos de la transición democrática, la administración de justicia tras años de persecución estatal y el papel que debe asumir la comunidad latinoamericana, durante una entrevista con medios del Grupo de Diarios América (GDA).

Con un discurso centrado en superar el resentimiento y restaurar el Estado de derecho, Machado fijó posición sobre el juzgamiento de crímenes de lesa humanidad, el valor transformador del movimiento ciudadano y la urgencia de concretar la transición política en el país.

Uno de los puntos centrales del diálogo fue la posibilidad de otorgar una amnistía a los señalados por violaciones a los derechos humanos una vez restaurada la democracia en Venezuela. Machado fue categórica al afirmar que ese escenario está completamente descartado.

“Eso es contrario a la Constitución y a todos los tratados internacionales”, aseveró la dirigente, al recordar la existencia de pruebas contundentes sobre la estructura represiva del régimen de Nicolás Maduro.

No obstante, enfatizó que la aplicación de la ley no derivará en una persecución indiscriminada ni en un proceso de revancha política.

“Lo que sí nosotros garantizamos es que esto no va a ser un proceso de revancha, porque precisamente nosotros no somos lo que ellos son, porque precisamente queremos un país donde se les ofrezca justicia a todos, incluyendo a los que nos la negaron a nosotros”, manifestó.#ElTiempo #NoticiasColombia #ÚltimaHora

La líder opositora venezolana María Corina Machado habló con EL TIEMPO, desde Ciudad de Panamá, donde prepara su regreso a Caracas, después de siete intentos bloqueados. La premio Nobel de Paz habla sobre la urgencia de definir un calendario electoral, las amenazas que ha enfrentado y los beneficios que traerá el retorno de la democracias venezolana para la región.

La líder opositora habló desde Ciudad de Panamá, donde prepara su regreso a Caracas tras siete intentos bloqueados. La premio Nobel de Paz se refirió a la urgencia de definir un calendario electoral, a las amenazas que ha enfrentado y a los beneficios que traerá el retorno de la democracia venezolana para la región.

Machado ilustró la persecución judicial en su contra al mencionar, entre risas amargas, que desconoce en cuántos expedientes figura su nombre, y citó a un amigo que suele decirle que en cualquier página del Código Penal que se abra encontrará un delito que le ha sido atribuido de forma arbitraria. A pesar de ello, reafirmó su compromiso personal con la paz: “En mi corazón no hay odio”.

Al analizar las dinámicas internas del movimiento que encabeza, Machado destacó que el motor principal ha sido el compromiso colectivo por encima de los recursos financieros o el acceso a medios tradicionales. Calificó el fenómeno como un cambio social y cultural sin precedentes en la región.

Destacó que el avance opositor se ha sostenido gracias a ciudadanos que arriesgan su patrimonio y la seguridad de sus familias por un proyecto común.

También afirmó que la sociedad venezolana actual es “mucho mejor a la que jamás hubo”, caracterizada por una profunda conciencia del valor de la libertad y el drama del éxodo familiar.

Hizo hincapié en las familias divididas por la migración masiva y en el deseo de retorno de millones de venezolanos.

“Hagan lo que hagan, podrán ponernos obstáculos, tratarán de dilatar, pero en el fondo Venezuela va a ser libre, y vamos a transformarla en una verdadera tierra de gracia”, sentenció.

Dirigiéndose a los lectores de la región a través de la red de diarios latinoamericanos, Machado envió un mensaje firme frente a la postura de ciertos gobiernos y actores regionales frente a la causa venezolana.

Machado recordó el papel histórico de Venezuela como refugio de miles de colombianos, chilenos, uruguayos y paraguayos en décadas pasadas, e instó a los países vecinos a corresponder ese valor histórico en el momento actual.

“La historia juzgará de manera implacable a los que hicieron, a los que no hicieron, a los que callaron. Pero, al final, como siempre ocurre en la historia, se impondrán la verdad, la justicia y la luz, y nos encontraremos en una Venezuela libre y democrática”, concluyó.

Machado consideró que nadie detiene la transición democrática en Venezuela. “Entonces, entienda: esto no lo va a detener nadie. Venezuela va a ser una nación libre, y cada día que pasa es peor para todos, incluso para el propio régimen”.

Dijo que la transición a la democracia en Venezuela conviene a toda América Latina y también a los Estados Unidos, porque solo con una Venezuela democrática, indicó, se pueden lograr los objetivos de seguridad hemisférica, integración comercial, resolver los temas migratorios que tanta presión han generado en países vecinos y, desde luego, promover la democracia y la estabilidad en la región.

Sostuvo que para los países vecinos la única manera de tener estabilidad en la región, de que se detenga la presión migratoria y de que los venezolanos regresen a su país es con la certeza de que habrá un futuro democrático.

“Que va a ser duro, durísimo, en un país destruido. Pero ese es el trabajo sabroso: el de construir, el de trabajar, el de saber que con tu esfuerzo y con mérito vas a surgir. Y eso, desde luego, le conviene también a los Estados Unidos, porque no habrá inversiones masivas como las que requiere Venezuela si tú no tienes unas instituciones democráticas bajo el Estado de derecho”, consideró.

Deploró que Venezuela esté hoy en el último lugar del planeta en Estado de derecho, por debajo de todos los países africanos.