APUNTE.COM.DO.- La comunidad católica de Guayaquil quedó consternada después de que el sacerdote Patricio Sánchez Molinari falleciera al recibir el impacto de una gran cruz de madera que se desprendió del altar mientras oficiaba una misa en la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en el sur de esa ciudad ecuatoriana.
El percance sucedió en medio de la ceremonia religiosa, cuando el religioso oraba frente a los fieles. Sin que nadie lo previera, la estructura que se mantenía suspendida sobre el altar se vino abajo y cayó sobre el sacerdote, lo que generó alarma y angustia entre los asistentes.
Después del golpe, varias personas que estaban en el templo se acercaron para intentar ayudarlo y pidieron con urgencia una ambulancia. La escena quedó captada en un video de la transmisión en vivo de la eucaristía, que luego circuló por redes sociales.
Mediante un comunicado suscrito por el cardenal Luis Cabrera Herrera, arzobispo de la ciudad, la Arquidiócesis de Guayaquil confirmó el deceso del sacerdote. En el texto, la institución religiosa transmitió sus condolencias y su respaldo a la comunidad redentorista, así como a los familiares, amigos y seres cercanos del fallecido.
El suceso también provocó muestras de dolor en la parroquia San Lorenzo de Vinces, donde Sánchez Molinari ejerció su labor pastoral durante varios años. Por medio de sus redes sociales, esa comunidad recordó la entrega y el servicio que brindó a los fieles.
“Con la esperanza puesta en el amor y la misericordia de Dios, compartimos la noticia del fallecimiento del padre Patricio Sánchez Molinari”, señaló la parroquia en su publicación, en la que resaltó el compromiso con el que acompañó a la comunidad vinceña.
La muerte del sacerdote deja un hondo pesar entre quienes compartieron con él su misión religiosa. Mientras la comunidad católica llora su partida, compañeros de fe, familiares y feligreses se mantienen unidos en oración para honrar su memoria.
El trágico episodio ha causado conmoción entre los creyentes y vuelve a poner de relieve la necesidad de velar por la seguridad de las estructuras que se instalan en los templos religiosos.