APUNTE.COM.DO.- El 'lobo terrible', el mamut lanudo, el tigre de Tasmania y el dodo conforman una lista de especies extintas que los científicos intentan traer de vuelta mediante un proceso llamado 'desextinción', un término que los expertos prefieren usar con cautela. Estos animales, que para muchos parecen sacados de leyendas, generan preguntas sobre qué son, cómo se podría intentar recuperarlos y con qué propósito.

La atención más reciente la acapararon unos cachorros de 'lobo terrible' presentados por la empresa biotecnológica Colossal Biosciences, que afirmó haber logrado el 'primer animal del mundo desextinto con éxito'. Según la compañía, esta especie desapareció hace aproximadamente 12.500 años.

Para crear tres cachorros de este depredador que habitó Norteamérica, los científicos modificaron los genes de un lobo gris, su pariente vivo más cercano. Utilizaron ADN antiguo del lobo terrible obtenido de dos fósiles y aplicaron dos técnicas recurrentes en otros intentos de 'desextinción': la edición genética y la clonación.lobosterribles.jpg

El procedimiento, descrito de forma simplificada, consistió en ensamblar dos genomas completos del lobo terrible a partir del ADN extraído de los fósiles. Luego compararon esa información con la de otras especies, como otros lobos, chacales y zorros, para identificar las variantes genéticas exclusivas del lobo terrible. Con esos datos alteraron células de lobo gris, clonaron las líneas celulares con mayores probabilidades de éxito y las transfirieron a óvulos para que se gestaran los nuevos cachorros.

Sin embargo, los especialistas señalan que lo que realmente se hizo fue una edición genética de un lobo gris. Los ejemplares obtenidos son en un 99,9% equivalentes a un lobo común, por lo que no constituyen una especie nueva, sino un lobo modificado.Un dinosaurio robot en el avance de prensa de Un tigre de Tasmania, también conocido como tilacino, en cautividad, hacia 1930.Vista de un mamut lanudo de tamaño natural expuesto en el museo The Box de Plymouth, Reino Unido.Un esqueleto de Dodo en 1938 frente a un modelo reconstruido del ave extinta en el Museo Nacional de Gales en Cardiff.Una paloma mensajera macho fosilizada exhibida en Billingshurst, Inglaterra, en 2015.Palentólogos y otros expertos observan una pintura rupestre de un uro en la cueva de Lascaux, en Francia, en 1948.