APUNTE.COM.DO.- El secretario de Defensa, Pete Hegseth, ha sido una figura que rara vez esquiva la polémica, pero su más reciente propuesta —anunciar que la ejecución del autor de la masacre de Fort Hood, ya condenado, sería transmitida en vivo— resultó demasiado incluso para el presidente Donald Trump.
Aunque el mandatario canceló la transmisión el jueves, el episodio deja al descubierto los riesgos que entraña la personalidad pública cada vez más confrontacional de Hegseth, un rasgo que algunos de sus asesores más cercanos consideran que podría proyectarlo hasta la Casa Blanca, pero que, según advierten otros, podría comprometer su posible futuro político.
La intención de Hegseth de transmitir en vivo la ejecución por fusilamiento de Nidal Hasan tomó por sorpresa a Trump en un primer momento, según informó previamente CNN. Dos asesores del presidente describieron la iniciativa como un intento de Hegseth de conectar con los instintos de Trump y con la base del movimiento MAGA. Sin embargo, la decisión posterior de Trump de cancelar la transmisión marcó un cambio de rumbo frente al planteamiento del secretario de Defensa.






