APUNTE.COM.DO.- La capital albanesa, Tirana, presentó este sábado un ambiente tranquilo después de cuatro días consecutivos de violentas manifestaciones estudiantiles en contra del Gobierno, las cuales dejaron decenas de lesionados, daños en bienes y 127 detenidos, de acuerdo con lo reportado por las autoridades.

Los choques más recientes tuvieron lugar frente al Ministerio de Educación y la oficina del primer ministro, el socialista Edi Rama. Los participantes en la protesta arrojaron piedras a los agentes antidisturbios, quienes respondieron disparando gases lacrimógenos y utilizando cañones de agua.

Después de varias horas de tensión, la Policía autorizó que cientos de manifestantes se concentraran frente a la sede del Gobierno, tras dialogar con los estudiantes, quienes exigen mejores condiciones educativas y se oponen a la corrupción, al encarecimiento de la vida y a la falta de oportunidades.

La jornada terminó antes de la medianoche, cuando iniciaron las tareas de limpieza de adoquines y vidrios rotos durante los disturbios. Mientras tanto, la oposición conservadora convocó a una nueva concentración para este sábado.

El líder conservador Sali Berisha instó a los albaneses, incluidos los que viven en el exterior, a trasladarse a Tirana para apoyar las demandas de los estudiantes.

Berisha, quien fue presidente de Albania entre 1992 y 1997 y primer ministro entre 2005 y 2013, acusó a la Policía de maltratar y torturar a los detenidos, y sostuvo que cientos de estudiantes habían sido arrestados. El dirigente también afronta una investigación por presunta corrupción.

No obstante, los estudiantes y otros grupos del movimiento antigubernamental han negado que la oposición esté al frente de las protestas, como afirma el primer ministro Rama.

El jefe del Gobierno declaró este sábado que respeta a los estudiantes y que sus demandas deben ser atendidas. Igualmente, prometió garantizar el derecho a la protesta, aunque advirtió que no tolerará acciones que amenacen el futuro del país.

El Gobierno informó que 127 personas fueron detenidas en Tirana a lo largo de los cuatro días de manifestaciones. Además, otras 244 se encuentran bajo investigación por presunta violencia contra la Policía, daños a instituciones estatales y destrucción de bienes públicos y privados.

Entre los daños reportados se encuentran afectaciones a cajeros automáticos, cámaras, vehículos y mobiliario urbano.

La situación también ha generado inquietud por el trato que reciben los detenidos. El defensor del pueblo, Endrit Shabani, anunció una investigación sobre las denuncias de abusos, luego de detectar señales de violencia en al menos 26 personas bajo custodia.

Shabani también denunció problemas de higiene en algunas comisarías y posibles irregularidades en interrogatorios a menores realizados sin la presencia de sus padres o de un psicólogo.

El defensor del pueblo explicó que su departamento había contactado a 214 personas detenidas para conocer sus condiciones y recoger testimonios sobre los procedimientos policiales.

Asimismo, indicó que 128 personas recibieron atención médica en el Hospital de Traumatología entre el miércoles y el jueves: 86 policías y 42 manifestantes, incluidos cinco menores de edad.

Las autoridades también investigan una denuncia según la cual 12 menores habrían permanecido en condiciones de aislamiento.

Las manifestaciones estudiantiles forman parte de un movimiento ciudadano más amplio que comenzó en mayo, en rechazo a los planes gubernamentales para desarrollar un proyecto urbanístico vinculado a Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense, Donald Trump, en un parque natural del sureste de Albania.

A partir de esa controversia, las movilizaciones se extendieron por el país y sumaron demandas contra la corrupción, el aumento del costo de la vida y las deficiencias de los sistemas sanitario y educativo.

Los manifestantes también cuestionan la gestión del primer ministro Rama y lo que consideran una actitud arrogante de su Gobierno. Aunque las protestas habían sido mayoritariamente pacíficas, los últimos cuatro días estuvieron marcados por enfrentamientos, detenciones y daños materiales.