APUNTE.COM.DO.- La Unión Europea tiene previsto poner en marcha en 2027 un programa de vigilancia del Ártico, enmarcado en una iniciativa de mayor alcance destinada a estrechar los vínculos regionales y a hacer frente al creciente interés de Estados Unidos y Rusia por la zona.

Ese programa forma parte de la nueva estrategia ártica del bloque comunitario, a la que tuvo acceso Bloomberg y que se hará pública la próxima semana. El plan piloto supondrá una ampliación de los sistemas satelitales europeos Copernicus y Galileo, con el objetivo de detectar amenazas en el Ártico tanto en tierra como en el mar.

Asimismo, la UE creará un “Centro de Cables del Ártico” para resguardar los cables submarinos, de los que dependen servicios digitales esenciales y que en otros lugares ya han sido objeto de sabotajes atribuidos a Moscú.

La estrategia actualizada refleja el giro de la UE hacia la seguridad desde la invasión rusa de Ucrania en 2022 y el regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos en 2025. Una versión previa del documento, de 2021, ponía el acento en la cooperación, la acción climática y los pueblos indígenas.

Desde entonces, el Ártico se ha transformado en un territorio de disputa por la influencia global, debido a que el cambio climático abre nuevas rutas marítimas que atraen la atención de Rusia, Estados Unidos y China.El aumento de la navegación marítima por el deshielo eleva el riesgo de desastres ambientales y maniobras de interferencia (AP Foto/Evgeniy Maloletka)

El incremento de la navegación por el deshielo eleva el riesgo de desastres ambientales y de maniobras de interferencia, según el texto. “El aumento de la actividad marítima en el Ártico, en un entorno intrínsecamente hostil y mal cartografiado, incrementa sustancialmente el riesgo de accidentes catastróficos, contaminación marina grave e interferencia híbrida”, señala el documento.

Rusia, en concreto, está consolidando su presencia. Moscú está “reconstruyendo progresivamente su presencia militar en el Ártico” y emplea la región para el envío de combustible sometido a sanciones, de acuerdo con el texto. El documento también indica que las “ambiciones de China en el Ártico europeo están creciendo, al tiempo que profundiza su alianza con Rusia”.

Trump también se ha fijado en el Ártico y a comienzos de este año lanzó reiteradas amenazas de quedarse con Groenlandia, territorio de Dinamarca, país miembro de la UE. Esa ofensiva sacudió la alianza transatlántica antes de que el mandatario diera marcha atrás y finalmente se alcanzara un acuerdo para aumentar la presencia militar estadounidense en la zona.

El documento no critica a Estados Unidos y se limita a señalar que “una asociación predecible es fundamental para la seguridad europea y transatlántica”.

La UE lleva varios años afianzando su presencia en el Ártico. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, máxima autoridad ejecutiva del bloque, ha viajado a Groenlandia en dos ocasiones desde 2024, cuando inauguró una oficina local de la UE y anunció inversiones por 200 millones de euros (225 millones de dólares).

En su próxima estrategia, la UE se comprometerá a celebrar cumbres árticas de forma periódica y a organizar proyectos financiados de manera conjunta con socios de la región.