APUNTE.COM.DO.- Bolivia y Chile acordaron este viernes "dejar de darse la espalda" e iniciar una nueva etapa de buena vecindad, en el marco de la visita del presidente chileno José Antonio Kast a La Paz, la primera de un mandatario de ese país en 71 años, con el objetivo de suscribir acuerdos de cooperación económica y de combate al crimen organizado en su extensa frontera común.

Kast fue recibido por el presidente boliviano Rodrigo Paz con honores militares y alfombra roja en la plaza de armas de La Paz y, en un hecho sin precedentes, soldados bolivianos entonaron el himno chileno. Tras la reunión, ambos firmaron una declaración conjunta para "profundizar la relación bilateral", tres acuerdos de cooperación económica y comercial y una alianza minera de apoyo técnico.

Pese a compartir una frontera extensa y porosa de 861 kilómetros, Kast y su homólogo boliviano no abordaron el restablecimiento de las relaciones diplomáticas, interrumpidas desde 1978. "Es temprano, hay un camino que trabajar para cambiar el enfoque en las relaciones y tomará tiempo. Se trata de firmar acuerdos de beneficio mutuo", había señalado antes el ministro de la Presidencia boliviano, Fernando Aramayo.

Otro de los convenios se refiere a la conectividad digital, con el impulso de estudios para un corredor terrestre de fibra óptica que una el Pacífico con el Atlántico a través de territorio boliviano, además de un plan de interconexión eléctrica.

Para Bolivia, un acuerdo central son las "garantías de Chile" para el libre tránsito de mercancías hacia los puertos de ese país, por donde Bolivia mueve el 70% de su comercio exterior, así como facilidades para transformar un oleoducto que permita importar crudo y enfrentar una escasez crónica de combustibles.

En materia de seguridad, ambas naciones acordaron una alianza para enfrentar de manera conjunta al crimen organizado que opera en la frontera, dedicado al tráfico de drogas, contrabando de mercancías y automóviles y a facilitar la migración ilegal.

Tanto Paz como Kast, mandatarios ideológicamente afines y socios del Escudo de las Américas, la alianza de seguridad continental que lidera el presidente estadounidense Donald Trump, calificaron la visita de "histórica" y dejaron claras las diferencias que separan a ambos países desde la guerra que los enfrentó hace 147 años y que significó para los bolivianos la pérdida de su litoral marítimo.

"Hay diferencias que son históricas. Bolivia tiene sus posiciones, Chile tiene las suyas, pero más allá hemos aprendido que las diferencias no pueden ser excusa para estar paralizados. Nada termina del todo y todo puede volver a empezar", dijo Kast, quien señaló que trabajarán en las diferencias "paso a paso" hacia una normalización plena de las relaciones.

Paz respondió que la reivindicación marítima de su país "es irrenunciable", pero que ello "no debe ser un anclaje" porque "el futuro siempre es mejor que el pasado". Añadió que casi medio millón de bolivianos trabajan en el cultivo de cerezas en Chile y desarrollan su vida en ese país.

Tras la firma de los acuerdos, Paz y Kast compartieron un almuerzo junto a sus delegaciones.